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Más de 2 millones de españoles no pueden pagar sus medicamentos

Dos millones de españoles no adquieren medicamentos recetados por razones económicas.

Editorial

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Más de dos millones de personas en España no pueden permitirse la compra de los medicamentos que les receta su médico debido a problemas económicos. Según datos del Sistema Nacional de Salud (SNS) recogidos por THE OBJECTIVE, en 2024, el 4,3% de la población ha dejado de adquirir medicamentos prescritos por la Sanidad Pública por falta de recursos. Esta situación se traduce en aproximadamente 2 090 646 españoles que no están accediendo a tratamientos necesarios.

Este fenómeno, conocido como pobreza farmacéutica, ha ido en aumento desde 2019. En ese año, solo el 2,19% de la población se encontraba en esta situación. Si se considera que España contaba con una población de 47,3 millones de habitantes en 2019, se puede estimar que entonces alrededor de un millón de personas no podían adquirir los medicamentos necesarios. Sin embargo, cinco años después, el número de afectados se ha duplicado.

Un problema creciente desde 2013

Al analizar la evolución de la pobreza farmacéutica desde que el SNS comenzó a proporcionar estos datos en 2013, se observa que en ese año el porcentaje era del 5,3%. Este dato descendió en los años siguientes, alcanzando el 2,6% en 2019. Sin embargo, tras esa fecha, la tendencia comenzó a revertirse. Aunque el Ministerio de Sanidad no ha publicado cifras para los años 2020 y 2021, la pobreza farmacéutica se incrementó al 3,08% en 2022, 3,56% en 2023 y, finalmente, al 4,3% en 2024.

Las comunidades autónomas más afectadas son Andalucía, donde el 6,5% de la población no puede pagar sus medicamentos, seguida de Canarias con 6,3% y Castilla-La Mancha con 5,6%. En contraste, las regiones con menor incidencia son Navarra (1,2%), Aragón (1,4%) y Baleares (1,8%).

Impacto del copago farmacéutico y la situación económica

Los expertos advierten que el sistema de copago farmacéutico, implementado por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2012, actúa como una barrera para el acceso a la medicación, especialmente para los colectivos más vulnerables. Aunque ha habido avances en la inclusión de más colectivos en la exención del copago a través de la ley de Presupuestos Generales del Estado de 2021, la pobreza farmacéutica sigue afectando principalmente a los denominados “trabajadores pobres”. Estas son personas que, a pesar de estar empleadas, tienen ingresos inferiores a 18 000 euros anuales y enfrentan un copago del 40% de sus medicamentos.

Ante esta problemática, el Ministerio de Sanidad ha propuesto modificaciones en los copagos farmacéuticos como parte de una reforma más amplia de la Ley de Medicamentos. Sin embargo, la modificación del copago está actualmente suspendida y no se incluyó en el reciente anteproyecto de ley de medicamentos. El plan original contemplaba aumentar el número de tramos de renta de tres a seis para las personas activas, con el fin de reducir el copago para las rentas bajas y aumentarlo para las altas. Esta reforma se ha pospuesto por cuestiones de coordinación con otros ministerios y se espera que se aborde en futuras negociaciones.

Según datos del Banco Farmacéutico, una asociación dedicada a atender a las personas que sufren pobreza farmacéutica, el 70% de los beneficiarios son personas de entre 40 y 69 años. Además, casi el 50% de estos beneficiarios son de origen español. En cuanto a los tipos de medicamentos que se financian a través del Banco Farmacéutico, el 35% se destina a tratamientos relacionados con el sistema nervioso, vinculados a la salud mental y el dolor. Esta situación plantea una preocupación creciente sobre la capacidad de acceso a la atención sanitaria en un contexto donde cada vez más ciudadanos se ven obligados a renunciar a sus tratamientos médicos por motivos económicos.

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