La flota gallega inicia la zafra de calamar en las Malvinas

La flota de calamar loligo ha zarpado esta semana desde Vigo hacia las aguas de las Malvinas, dando inicio a la primera zafra de 2026. Este movimiento se produce en un contexto de incertidumbre, ya que los pescadores buscan revertir los inestables balances de las últimas campañas.

En total, 16 arrastreros con licencia para capturar este recurso, todos financiados por capital gallego, han partido con la esperanza de mejorar la situación. Mientras que en las zafras de 2022 se alcanzaron casi 100.000 toneladas, el año pasado la cifra se desplomó a tan solo 56.000 toneladas.

Preocupación por la biomasa y nuevas inversiones

Los niveles de biomasa han comenzado a preocupar a las armadoras, que se encuentran en plena digestión de la mayor inversión en flota de los últimos 40 años. Esta situación ha llevado a los empresarios a adoptar medidas para asegurar la viabilidad de la pesca en el futuro, a la vez que buscan optimizar sus operaciones en el caladero.

Las expectativas para esta nueva campaña son altas, ya que los armadores confían en que la combinación de una gestión responsable y la reciente inversión en tecnología y recursos permitirá un repunte en la actividad pesquera. Sin embargo, el sector sigue vigilante ante las fluctuaciones del mercado y las condiciones ambientales.

La zafra de este año se presenta como una oportunidad crucial para recuperar la confianza en la pesca del calamar loligo, un recurso fundamental para la economía gallega y un pilar en la exportación de productos del mar. La colaboración entre los armadores y las autoridades será esencial para enfrentar los desafíos que se avecinan.