Portugal abre la venta del 49,9% de TAP para atraer inversores

Portugal ha lanzado un proceso de privatización parcial de la aerolínea pública TAP, abriendo un periodo de 60 días para que los inversores muestren su interés en adquirir un 49,9% de la compañía. Esta decisión, respaldada por el presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa, busca optimizar el valor de TAP tras la crisis provocada por la pandemia, en la que el Estado inyectó 3 200 millones de euros para mantener a flote la aerolínea.

El Gobierno ha expresado su intención de atraer no solo a los tradicionales grupos europeos, como IAG, Lufthansa y Air France-KLM, sino también a aerolíneas extracomunitarias, lo que podría incrementar la competencia en el sector. La normativa de la Unión Europea permite que un inversor no comunitario posea menos del 50% del capital de una aerolínea, lo cual facilitaría la entrada de nuevos jugadores en el mercado.

Proceso de venta y condiciones para inversores

El proceso de venta, que se espera concluya en un año, está estructurado en cuatro fases: la presentación de muestras de interés, la entrega de ofertas no vinculantes, la formulación de propuestas en firme y la negociación final con los licitadores. Entre los requisitos establecidos por el Gobierno para los posibles socios se incluyen la capacidad financiera, la experiencia en el sector aéreo y la garantía de mantenimiento de las rutas estratégicas.

Además, el nuevo socio estratégico deberá “potenciar los activos de la compañía, su marca y sus rutas clave”, buscando sinergias que fortalezcan la posición de TAP en el mercado. El 10 de julio de 2023, el Consejo de Ministros aprobó el decreto-ley que da inicio a esta venta, que fue finalmente promulgado el 7 de agosto. La venta del 44,9% del capital se llevará a cabo mientras que el restante 5% se distribuirá entre los empleados de TAP.

Interés estratégico de los grandes grupos europeos

El interés de IAG por TAP es notable, ya que la aerolínea portuguesa complementa su red en las rutas entre Europa y América, integrando los hubs de Lisboa y Oporto con los de Londres, Madrid, Barcelona y Dublín. Aunque en el pasado la posibilidad de adquirir TAP fue vista con recelo en Portugal por la competencia que representa para la capital española, IAG ha demostrado su capacidad para integrar aerolíneas en mercados competitivos, como lo hizo con Aer Lingus.

Tanto IAG como Lufthansa y Air France-KLM están atentos a esta oportunidad, especialmente tras perder la opción de adquirir Air Europa, que ahora está en manos de Turkish Airlines. Con la privatización de TAP, el Gobierno portugués busca no solo recuperar parte de la inversión pública, sino también garantizar un futuro sostenible para la aerolínea, que pasó a ser completamente estatal entre 2020 y 2021 debido a la crisis sanitaria mundial.

Este enfoque proactivo en la búsqueda de inversores se complementa con la construcción del nuevo aeropuerto Luís Camões en Lisboa y la ampliación del aeropuerto de Francisco Sá Carneiro en Oporto, que se presentan como oportunidades para el crecimiento de TAP. De esta forma, el Gobierno portugués no solo está abriendo la puerta a la inversión extranjera, sino que también está estableciendo las bases para un futuro más sólido en el sector aéreo del país.