Este sábado, Telecinco ha dado el pistoletazo de salida a su nuevo programa de corazón, titulado ¡Vaya Fama!, que sustituye a Socialité. El formato, presentado por Cristina Lasvignes y Fran Ramírez, comenzó a emitirse a las 13:15 horas y se caracteriza por contar con varios colaboradores en el plató, una novedad respecto a su predecesor.
Lasvignes abrió el programa afirmando que «la fama es un espejo de aumento, multiplica el brillo pero también hace que se vean más los defectos». Ramírez añadió que este espacio es «una especie de escaparate del mundo del corazón». Sin embargo, lo que ha llamado la atención de la audiencia no es solo el contenido del programa, sino un aspecto en particular: la presencia de más de 100 muñecos que representan a diversas personalidades del panorama español, como María del Monte y José Ortega Cano.
Controversia en redes sociales
Las figuras, que buscan fomentar la interacción con el público, no han pasado desapercibidas en las redes sociales. Los usuarios de X han criticado abiertamente el programa, acusándolo de plagio respecto a Ni que fuéramos, la producción que anteriormente presentaba María Patiño en TEN, donde también se utilizaban muñecos para comentar sobre los famosos.
Los comentarios en X son contundentes: «No sé por qué dice Kiko Matamoros que a los programas de la cadena de enfrente les falta originalidad, si han empezado el nuevo programa ‘¡Vaya Fama!’ usando muñequitos». Otros usuarios también expresaron su descontento con afirmaciones como «este programa con tantos figurines ya me está dando agobio» o «¿por qué copiáis a María Patiño y ‘Ni que fuéramos’ con los muñecos? Sois lamentables, lo quito ya».
La controversia ha puesto de manifiesto que, a pesar de la intención de Telecinco de innovar con su nuevo formato, la percepción del público puede no ser tan favorable como se esperaba. Las redes sociales se han convertido en un termómetro de la opinión popular, y en este caso, la crítica parece haber tomado la delantera.
Un inicio lleno de retos
El estreno de ¡Vaya Fama! se presenta como un desafío para Telecinco, que debe navegar entre la búsqueda de nuevas audiencias y la necesidad de diferenciarse dentro de un panorama televisivo cada vez más competitivo. La polémica generada por las comparaciones con programas anteriores podría afectar la recepción del público en las próximas semanas.
Así, el nuevo programa de corazón se enfrenta a un reto considerable: demostrar que puede ofrecer contenido original y atractivo, a pesar de las acusaciones de plagio que ya han comenzado a circular. El tiempo dirá si ¡Vaya Fama! logra encontrar su propio camino o si quedará marcado por la sombra de su predecesor.
