Investigadores de la Universidad Metropolitana de Osaka han identificado un mecanismo de fotorrecepción desconocido hasta ahora en los corales de arrecifes, revelando que estos organismos invertebrados, carentes de cerebro, corazón y ojos, poseen un sentido análogo a la vista. Este hallazgo, publicado en la revista científica eLife, indica que los corales pueden percibir la luz de su entorno a través de opsinas, proteínas que utilizan los animales para detectar la luz, adaptadas específicamente a su medio marino.
El estudio revela que los corales, como Acropora tenuis, son capaces de distinguir entre la luz ultravioleta y la visible gracias a la utilización de iones de cloruro, lo que les permite ajustar su sensibilidad según el pH del agua. Esta capacidad de fotorrecepción, que se había pasado por alto en investigaciones anteriores, podría ser clave para su supervivencia en simbiosis con otros organismos, como las algas.
Un descubrimiento que cambia la comprensión de los corales
La investigación explica que, aunque los corales tienen opsinas distribuidas en su tejido externo capaces de detectar luz, no utilizan la molécula retinal, lo que llevó a los científicos a pensar que no respondían a la luz. Sin embargo, el estudio ha documentado un sustituto químico que permite a estos organismos marinos distinguir entre diferentes tipos de luz.
“Demostramos que la opsina ASO-II de Acropora tenuis regula los iones de calcio de manera dependiente de la luz, lo que sugiere aplicaciones potenciales como herramienta optogenética cuya sensibilidad a la longitud de onda varía con el pH”, comentó Mitsumasa Koyanagi, profesor de la Escuela de Ciencias de la Universidad Metropolitana de Osaka y uno de los autores principales del estudio.
Este descubrimiento implica que la capacidad de fotorrecepción de los corales les permite mejorar sus probabilidades de sobrevivir en un ecosistema donde interactúan con las algas, que viven en sus tejidos y les proporcionan azúcares a través de la fotosíntesis. Sin embargo, este proceso también modifica el pH dentro de las células del coral, alterando la sensibilidad de las proteínas que permiten a los corales “ver”.
Una nueva perspectiva sobre la percepción de la luz en los organismos
El fenómeno de la percepción de la luz no es exclusivo de los corales; otros animales como erizos de mar, lombrices, estrellas de mar y algunas serpientes también utilizan la piel sensible a la luz, que contiene opsinas y retinal, para comprender su entorno. Ahora, los corales se añaden a esta lista de organismos capaces de percibir la luz, aunque lo hacen de una manera diferente a la visión humana.
Este avance abre nuevas líneas de investigación sobre la biología de los corales y su adaptación a cambios ambientales, lo que podría tener implicaciones importantes para la conservación de los ecosistemas marinos.
