El sistema educativo catalán se prepara para el curso 2025-2026 con un fuerte compromiso hacia la educación inclusiva, priorizando la atención a la diversidad en las aulas. La Generalitat de Cataluña ha establecido una serie de medidas con el fin de garantizar igualdad de oportunidades para todos los alumnos, sin importar sus capacidades, condiciones sociales o identidades.
El Departament d’Educació i Formació Professional ha presentado un conjunto de iniciativas que buscan mejorar la equidad del sistema educativo actual. Con la convicción de que la diversidad es un valor enriquecedor, se implementarán acciones que faciliten la detección de dificultades de aprendizaje y se incorporarán más profesionales de apoyo.
Medidas clave para el nuevo curso
Una de las estrategias más significativas es el proyecto de acciones de prevención para la promoción del aprendizaje. Este plan contempla orientaciones y actividades de evaluación para desarrollar las competencias orales y lectoras desde las primeras etapas educativas. Además, se planificarán medidas universales, adicionales e intensivas, así como pruebas orientadas a alumnos de primero y tercero de primaria, permitiendo identificar dificultades y aplicar soluciones de manera voluntaria.
Simultáneamente, se lanzará un programa de formación en competencias socioemocionales dirigido a los alumnos de educación infantil y primaria. Este programa tiene como objetivo enseñar a los niños a gestionar sus emociones y relaciones desde una edad temprana. Se incluirán formaciones para docentes, nuevos materiales didácticos y acompañamiento directo a los centros como parte de un plan de mejora de la salud mental.
Inversión y recursos adicionales
Durante este curso, el Pla de Trastorns del Neurodesenvolupament i Aprenentatge (Pla TNDiA) iniciará una segunda fase con un proyecto piloto en Manresa y Sabadell. Este proyecto se basa en un análisis realizado el año anterior, que permitió establecer un marco común para la atención y diagnóstico, buscando mejorar los procesos de colaboración con las familias.
Para fortalecer el bienestar del alumnado y abordar la prevención del absentismo, cada Servei Territorial contará con un psicólogo coordinador, que se enfocará en proyectos de convivencia y bienestar. Asimismo, se introducirá un nuevo programa formativo gratuito en línea para docentes, centrado en el sistema educativo inclusivo y el Diseño Universal para el Aprendizaje, que facilitará herramientas prácticas para crear entornos educativos más accesibles.
La inversión en monitores de apoyo también se verá incrementada, pasando de 29,2 millones de euros a 62,6 millones de euros entre enero de 2026 y agosto de 2027. Además, se unificarán criterios y se establecerán protocolos comunes para los Equips d’Assessorament Psicopedagògic (EAP), garantizando una formación continua para los profesionales del área.
Finalmente, se proporcionarán documentos de orientación y recomendaciones prácticas para la atención de alumnos con Trastorno del Espectro Autista (TEA) y dificultades de regulación de la conducta, desafíos comunes en los centros educativos de hoy. Estas medidas reflejan el compromiso de la Generalitat por mejorar la atención a niños y adolescentes con necesidades especiales, buscando una educación más inclusiva y equitativa para todos.
