El ginseng, el secreto antiedad que cautivó a los reyes

La farmacéutica Karla Pires ha puesto de relieve el papel del ginseng como uno de los activos antiedad más poderosos en la cosmética contemporánea, destacando su historia como un ingrediente reservado en tiempos antiguos para la realeza. Este enfoque moderno se enmarca dentro de la tendencia del wellaging, que promueve la aceptación del envejecimiento con dignidad y el uso de tratamientos mínimamente invasivos que buscan mantener la calidad de la piel.

Los beneficios del ginseng son amplios y variados, gracias a su alta concentración de vitaminas y su poder antioxidante. Según Pires, «se considera la planta más preciada de Asia. De hecho, antiguamente era un activo reservado para los reyes», lo que resalta su valor en la medicina tradicional. En la actualidad, el ginseng sigue siendo objeto de estudio, y sus secretos continúan revelándose.

Beneficios del ginseng en la cosmética

Este ingrediente, utilizado en remedios asiáticos durante más de dos mil años, aporta energía, mejora el sistema inmunitario y promueve la longevidad. Entre sus propiedades cosméticas, destaca su capacidad para combatir el envejecimiento celular y la formación de radicales libres. Pires subraya que el ginseng «contiene vitamina C, que ayuda a preservar la elasticidad y participa en la síntesis de colágeno; vitamina E, que fortalece la película hidrolipídica de la piel; y ginsenosidos, que desarrollan el ginseng para defenderse de ataques o estrés.»

El ginseng se presenta en dos variedades principales: el ginseng rojo y el ginseng blanco. El rojo, utilizado en tratamientos antiedad, proviene de raíces con más de seis años de maduración y es sometido a un proceso de vaporizado que potencia sus beneficios. Por otro lado, el ginseng blanco se obtiene de raíces de menos de cuatro años, secadas al sol o a bajas temperaturas, ofreciendo beneficios similares, aunque en menor medida, lo que lo hace ideal para los primeros signos de la edad o pieles más sensibles.

Nutricosmética y nuevas tendencias

La nutricosmética también se ha beneficiado de las propiedades del ginseng. El Dr. Simon Ourian, reconocido dermatólogo, ha creado cápsulas que combinan ginseng con otros ingredientes como hongo melena de león y cúrcuma. Estas cápsulas, denominadas Daily Ritual (52 euros), están diseñadas para potenciar la rutina de belleza desde el interior, aumentando la energía y mejorando la concentración.

En la misma línea, la empresa Be levels ofrece uno de sus productos más populares, Wake up mood (38 euros), que combina ginseng rojo coreano y niacina. Este suplemento está orientado a mejorar la salud de la piel y del sistema nervioso, contribuyendo a un enfoque energético y mental equilibrado sin recurrir a estimulantes perjudiciales para el descanso nocturno.

Con el auge del ginseng en el sector de la cosmética, Pires concluye que «lo más interesante del ginseng es que actúa a varios niveles, no solo previene la oxidación celular, sino que mejora la microcirculación, lo que resulta en una piel más luminosa y firme». Este enfoque integral hacia el cuidado de la piel resuena en la filosofía del wellaging, donde la belleza se entiende como una armonía entre el exterior y el bienestar interior.