La piratería digital en el ámbito de los eventos deportivos ha alcanzado niveles alarmantes, según un informe elaborado por Grant Thornton en colaboración con la Live Content Coalition. Este estudio revela que, en un periodo de 18 meses, se registraron 26,2 millones de retransmisiones deportivas ilegales, lo que pone de manifiesto un crecimiento significativo en la actividad de los servicios de transmisión no autorizados.
Durante 2024, se enviaron al menos 10,8 millones de notificaciones a intermediarios digitales, incluyendo plataformas online y otros actores del sector, por emisiones no autorizadas de eventos en vivo. Sin embargo, el panorama se tornó aún más preocupante en el primer semestre de 2025, cuando las notificaciones se dispararon hasta alcanzar los 26,2 millones, lo que representa un aumento del 142% en comparación con el periodo anterior.
Aumento en las infracciones y baja efectividad en la suspensión
A pesar del alto número de notificaciones, la efectividad en la suspensión de estas retransmisiones ilegales es alarmantemente baja. Según LaLiga, solo el 11% de las notificaciones resultó en la suspensión efectiva de las transmisiones ilegales durante estos 18 meses. En 2024, esta cifra había sido del 19%, mientras que en el primer semestre de 2025 se redujo drásticamente al 5%.
La lucha contra la piratería se centra en la necesidad de un bloqueo inmediato de estas transmisiones ilegales, ya que su continuidad perjudica tanto a los derechos de autor como a los ingresos de los organismos deportivos. Sin embargo, el informe destaca que la rapidez de respuesta de los intermediarios es inadecuada: solo un 6% de las infracciones se atendió en un plazo de 30 minutos desde el aviso, y un 21% tardó más de dos horas.
Desafíos adicionales en la lucha contra la piratería
El informe también señala un aumento en los avisos dirigidos a proveedores de hosting como Cloudflare, que en muchos casos se utilizan para ocultar los servidores que albergan el contenido pirata, lo que complica aún más la implementación de medidas antipiratería. Esta situación requiere una coordinación más efectiva entre las plataformas y los organismos de control para abordar el problema de manera más eficaz.
La comunidad deportiva y los organismos reguladores deben intensificar sus esfuerzos para combatir esta creciente amenaza a los derechos de transmisión. La situación actual pone de manifiesto la necesidad de desarrollar estrategias más robustas y efectivas que garanticen la protección de los contenidos deportivos y, a su vez, salvaguarden los intereses económicos de la industria.
