Lecornu cancela la eliminación de dos festivos laborales en Francia

Sébastien Lecornu, el nuevo primer ministro francés, ha decidido retirar la propuesta de su predecesor, François Bayrou, que planteaba la eliminación de dos días festivos del calendario laboral. Esta decisión, anunciada el 13 de septiembre de 2025, responde a la necesidad de escuchar a los ciudadanos y respetar sus demandas sobre la rentabilidad del trabajo.

En una entrevista con la prensa regional, Lecornu argumentó que «hay cuestiones de justicia fiscal, de reparto del esfuerzo y hay que trabajar en ello sin ideología». Sin embargo, también reconoció que revertir esta medida requerirá encontrar otras fuentes de financiación para reducir la deuda pública. Para ello, el primer ministro deberá formar un nuevo gobierno, elaborar un presupuesto y, posteriormente, alcanzar acuerdos con otros partidos políticos.

Retos en el diálogo político

Lecornu admitió que el futuro presupuesto podría no alinearse completamente con sus convicciones. Aun así, expresó su deseo de mantener un debate parlamentario moderno y de alto nivel con formaciones como el Partido Socialista, los Ecologistas y el Partido Comunista. Este enfoque busca liberar a la izquierda republicana de la influencia de La Francia Insumisa, a la que reprochó su preferencia por el desorden y su autoexclusión del debate político.

El primer ministro también se refirió a posibles conversaciones con la Agrupación Nacional, un partido de ultraderecha, y afirmó que, aunque no está dispuesto a llegar a un acuerdo político con ellos, considera necesario debatir en la Asamblea Nacional con diputados elegidos por una parte significativa de la población francesa.

Eliminación de privilegios de exministros

En un giro significativo, Lecornu anunció su intención de poner fin a los privilegios que aún se conceden «de por vida» a algunos exmiembros del gobierno. Afirmó que «no podemos pedir a los franceses que hagan un esfuerzo si quienes están a la cabeza del Estado no lo hacen». Este anuncio refleja un intento de mostrar solidaridad con la ciudadanía y de restaurar la confianza en las instituciones.

De esta manera, el nuevo liderazgo en Francia se enfrenta a importantes decisiones que definirán no solo el futuro económico del país, sino también su panorama político. La capacidad de Lecornu para formar un gobierno cohesionado y alcanzar acuerdos será crucial en los próximos meses.