La consejera de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor de Melilla, Fadela Mohatar, ha defendido que el diseño del calendario de actividades culturales y festivas no solo busca dinamizar el ocio en la ciudad, sino que también forma parte de una estrategia económica destinada a fortalecer el tejido empresarial local. Mohatar ha subrayado que esta programación “mantiene viva a lo largo de todo el año la economía circular”, lo que se traduce en un retorno directo a las pequeñas y medianas empresas de Melilla.
“Desde la Consejería de Cultura hemos incrementado exponencialmente la inversión, especialmente para las actividades lúdicas y festivas. No lo hacemos simplemente por llenar el calendario, sino como parte de una visión estratégica del cambio de modelo económico que estamos promoviendo en la ciudad”, ha afirmado la consejera.
Inversión y retorno económico en eventos culturales
Mohatar ha revelado que el 99% del presupuesto destinado a estos eventos repercute directamente en Melilla. “Estamos haciendo una economía circular cuando el 99% de los presupuestos que dedicamos a este tipo de eventos impactan en el tejido productivo local”, ha indicado. Entre los ejemplos destacados se encuentra el tradicional Belén navideño, que es uno de los más grandes de Europa, y que se instala en el Foso de los Navegantes. “Es una empresa melillense la que se encarga del montaje, fabricación y diseño de todas las piezas”, ha detallado.
Este esfuerzo involucra a numerosas empresas locales que colaboran en la preparación y desarrollo de esta atracción. “El Belén conlleva trabajo para muchas pequeñas empresas de la ciudad”, ha enfatizado. Además, ha mencionado otras festividades del calendario local, como el Año Nuevo Amazigh y el Ramadán, donde se programan actividades con la implicación directa del sector local.
“Cuando llegan festividades como el Año Nuevo Amazigh, las pequeñas empresas locales también son protagonistas”, ha explicado. Durante el Ramadán, se organizan diversas actividades culturales y religiosas, incluyendo rezos colectivos, que también generan empleo local.
Impacto de la feria y festivales de verano
La consejera también ha abordado el impacto económico de la feria, uno de los eventos más relevantes del calendario cultural y festivo de Melilla. “La feria ha tenido un impacto de retorno de unos 6 millones de euros sobre el millón aproximadamente que invertimos, y prácticamente todas las empresas implicadas son locales”, ha asegurado. Mohatar ha añadido que apoyan a las asociaciones tradicionales que mantienen viva la feria y su esencia andaluza.
Mohatar ha destacado que su departamento actúa como una maquinaria que alimenta la economía de forma transversal. “La Consejería de Cultura, Patrimonio Cultural y del Mayor es una maquinaria engrasada y potente que mantiene vivo el tejido productivo local a lo largo de todo el año”, ha afirmado con convicción.
Finalmente, ha querido recalcar que su política cultural no opera de manera aislada, sino que se coordina con otros departamentos para activar diversos sectores de la ciudad. “Las actividades en el centro dinamizan la cafetería y la hostelería, y también generan movimiento hotelero, lo que demuestra que esta maquinaria trabaja con el apoyo de otras consejerías para mantener la economía de la ciudad en circulación y generando oportunidades”, ha concluido.
