La gripe aviar amenaza el ecosistema de Doñana, alertan expertos

El Parque Nacional de Doñana se enfrenta a una nueva amenaza por la gripe aviar tras la detección de una decena de brotes del virus en Andalucía la semana pasada. Expertos como Elisa Pérez-Ramírez, viróloga veterinaria del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA), han manifestado su preocupación ante la posibilidad de que el virus llegue a este delicado ecosistema a través de aves silvestres. «Tenemos mucho miedo», expresó la científica al ser consultada sobre la situación.

La variante del virus identificada en los brotes en España es el H5N1, un subtipo que ha causado estragos en ganaderías de Estados Unidos. Aunque la variante sea la misma, Pérez-Ramírez aclara que el genotipo es diferente, lo que sugiere que la situación en Andalucía podría ser menos grave en comparación. No obstante, la inquietud persiste, especialmente porque muchas aves jóvenes que podrían llegar al ecosistema andaluz no han estado expuestas al virus anteriormente y carecen de anticuerpos para combatirlo.

Especies en riesgo y el impacto del virus

Las aves de la familia de las anatidas, que incluye patos y gansos, son particularmente vulnerables al virus. En el Parque Nacional de Doñana ya habitan dos especies en peligro: la cerceta pardilla y la malvasía cabeciblanca. Un brote de gripe aviar que afecte a estas aves podría tener consecuencias devastadoras. Según Úrsula Höfle, profesora del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), «ya es dramático con las especies comunes».

La investigadora también menciona que la cerceta pardilla ha enfrentado problemas con otras enfermedades en diferentes regiones de España. Este tipo de ave se cría en cautividad para su posterior liberación, lo que podría jugar en su contra, ya que una población genética más reducida puede hacerlas más susceptibles a enfermedades.

«Si son susceptibles, puede matar a muchos animales en muy poco tiempo. Es un virus que no da tregua», advierte Höfle, recordando un brote en un parque nacional de Grecia que resultó en la pérdida del 60% de una especie de pelícano en 2022.

Condiciones ambientales y transmisión del virus

La situación en Doñana se complica debido a la sequía que ha reducido los humedales disponibles para las aves migratorias. Aunque actualmente no es época de cría, la migración ha comenzado, lo que aumenta el número de aves en un espacio limitado. La concentración de individuos en estos hábitats puede ser un factor de riesgo significativo, ya que el agua es un medio de transmisión eficaz del virus, especialmente para las aves que se alimentan en su superficie.

Elisa Pérez-Ramírez también menciona que algunas aves migratorias pueden llegar al parque ya infectadas, lo que convierte a Doñana en un «punto caliente». Este ecosistema es un lugar de descanso para muchas aves que migran del norte de Europa hacia África, lo que aumenta las posibilidades de propagación del virus.

Además, se ha observado que diferentes especies de patos han transportado el virus en ocasiones anteriores. «Si un ave se infecta, el periodo de incubación es de unos tres días, y si se dan las condiciones adecuadas, podría cruzar el Estrecho de Gibraltar portando la enfermedad», advierte la experta del CISA.

Otro riesgo que se menciona son los mamíferos del parque, como el lince ibérico y los jabalíes, ya que la variante H5N1 ha demostrado la capacidad de saltar a mamíferos en diversas ocasiones. A pesar de que Doñana no había registrado brotes significativos en el pasado, la vigilancia y las medidas preventivas son esenciales. «Solo hay que poner en marcha todos los protocolos a tiempo», concluye Pérez-Ramírez.