La emblemática Plaza Mayor de Madrid se convertirá en un espectacular escenario de moda el próximo 18 de septiembre de 2024, cuando se celebre el desfile de la colección primavera-verano 2026 de Carolina Herrera. Bajo la dirección creativa de Wes Gordon, la firma presentará su colección principal por primera vez fuera de Nueva York en más de cuarenta años, en un entorno que simboliza la rica historia y cultura de España.
Según declaraciones de Gordon, esta elección representa una auténtica “declaración de amor a España”. La colección integrará el trabajo de artesanos y creativos locales, celebrando la tradición de la artesanía española. “Madrid tiene una energía vibrante y una cultura efervescente, hogar de innumerables creativos con una visión única de la belleza y la alegría. Cada vez que visito Madrid, me recargo de inspiración”, expresó el director creativo al anunciar el evento.
Un escenario histórico para un evento único
Con el desfile, la Plaza Mayor dejará de ser solo un punto de encuentro para turistas y madrileños. Durante unas horas, los focos, cámaras y modelos sustituirán a las terrazas bulliciosas, transformando este mítico espacio en un escaparate mundial de moda. La Plaza Mayor, que ha cumplido ya su cuarto centenario, es un símbolo de la historia española y un centro neurálgico de la vida urbana, donde se celebran eventos de todo tipo, desde festividades religiosas hasta mercados navideños.
Construida a principios del siglo XVII bajo el reinado de Felipe III, la plaza ha sido testigo de numerosos acontecimientos importantes, como proclamaciones reales, corridas de toros y autos de fe de la Inquisición. Su fisonomía ha cambiado con los siglos, habiendo sufrido incendios en varias ocasiones. El arquitecto Juan de Villanueva fue el responsable del aspecto rectangular y rojizo que hoy admiramos, un diseño que mantiene una uniformidad en sus edificios de tres plantas.
Curiosidades sobre la Plaza Mayor
La Plaza Mayor no siempre ha llevado este nombre. Originalmente fue conocida como Plaza del Arrabal, luego como Plaza de la Constitución y más tarde como Plaza Real, hasta que, en 1939, recuperó su denominación actual. Entre las numerosas curiosidades que ofrece, destaca la Casa de la Panadería, actual sede de la oficina de turismo, cuyos frescos representan alegorías y figuras mitológicas. Además, su balcón central fue históricamente reservado para la familia real.
La gastronomía también ocupa un lugar especial en la plaza, donde el bocadillo de calamares se ha convertido en un clásico. Bares como la cervecería La Campana o La Ideal compiten por el título del mejor lugar para degustar esta delicia. A su alrededor, los visitantes pueden explorar otros puntos de interés, como el Sobrino de Botín, considerado el restaurante más antiguo del mundo, y la taberna Los Galayos, famosa por su historia y su conexión con la Generación del 27.
Este desfile de Carolina Herrera no solo marcará un hito en el mundo de la moda, sino que también reafirmará la Plaza Mayor como un espacio donde la historia, la cultura y la creatividad se entrelazan, convirtiéndola en un referente no solo para los madrileños, sino para el mundo entero.
