El Cabildo de Lanzarote ha decidido identificar y delimitar áreas donde se podrá practicar la caza de manera segura y sin el riesgo de envenenamientos en el municipio de Haría. Esta medida se toma como respuesta a los recientes casos de envenenamiento de fauna que han afectado tanto a especies silvestres como domésticas.
En una reunión celebrada en el Convento de Santo Domingo de Teguise, el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, junto al consejero de Medio Ambiente y Caza, Samuel Martín, han acordado en consenso con la Sociedad de Cazadores un plan para retomar la actividad cinegética en la zona. La suspensión temporal de la caza fue decretada a raíz de 24 casos de envenenamiento registrados desde principios de agosto, afectando a diversas especies, incluidos perros de caza, cuervos canarios y gatos.
Plan de zonificación para la actividad cinegética
Los técnicos del Área de Caza del Cabildo trabajan actualmente en la elaboración de mapas que identifiquen las áreas seguras para la caza en el norte de Lanzarote. Esta documentación será presentada al Gobierno de Canarias para obtener la aprobación necesaria, con la intención de que la zonificación esté lista para la apertura de la caza con escopeta, prevista para el próximo 28 de septiembre.
Betancort destacó que el cierre temporal de la caza se debe a la acción de uno o varios delincuentes, quienes deberán rendir cuentas por el daño causado a la sociedad lanzaroteña. Resaltó la importancia de la colaboración de los cazadores en esta situación y subrayó que “el cazador lanzaroteño es modélico: practica una actividad sostenible y responsable”.
Perspectivas para el futuro de la caza en Lanzarote
Por su parte, Samuel Martín se mostró optimista respecto a la autorización del trabajo de zonificación, esperando que sea incorporado en la nueva orden de veda. Además, adelantó que la previsión del Cabildo es extender el periodo de caza en toda la isla un par de días para compensar la suspensión en Haría.
El compromiso del Cabildo es asegurar que la caza se realice de manera responsable y segura, protegiendo al mismo tiempo la fauna y el medio ambiente de Lanzarote. La colaboración entre las instituciones y los cazadores será clave para restablecer la actividad cinegética en la isla, garantizando así un equilibrio entre la tradición y la conservación.
