El Irudek Bidasoa Irun y el Ademar de León firmaron un emocionante empate 26-26 en un partido que tuvo tintes de thriller, disputado el pasado jueves en el pabellón de Artaleku. Ambos equipos, aspirantes a los puestos europeos, ofrecieron un espectáculo vibrante donde los locales, que contaron con la oportunidad de hacerse con la victoria, deben conformarse con el punto tras un encuentro que el año pasado se les escapó de manera similar.
Durante la primera parte, el equipo guipuzcoano mostró ciertas debilidades. El entrenador Álex Mozas había manifestado su deseo de que el equipo dominara el encuentro, pero una vez más, el inicio fue complicado. El Bidasoa solo logró obtener una ventaja mínima en el marcador, lo que se tradujo en un juego repleto de errores y falta de claridad en los lanzamientos. Los tantos de Rodrigo Salinas y Nevado en los minutos 7 y 8 fueron los únicos momentos de alegría en un primer acto marcado por la solidez defensiva del Ademar.
Defensivas y ataques fallidos marcan el encuentro
El equipo leonés, en su búsqueda constante de errores rivales, supo aprovecharse de la inercia negativa del Bidasoa. Con la actuación destacada de Barkhordari, que consiguió varias paradas clave, el Ademar logró adelantarse en el marcador, estableciendo un 10-13 al final de la primera parte. Aunque el Bidasoa intentó reaccionar, la frustración fue palpable cuando un codazo a Jevtic quedó sin sanción por parte de los árbitros, lo que generó el descontento del banquillo local.
El inicio de la segunda mitad trajo consigo un giro inesperado. El Bidasoa salió con más intensidad y logró un parcial de 4-0 que les permitió alcanzar su mayor ventaja del partido, 17-15. Sin embargo, una vez más, el Ademar no se dio por vencido y, con una gran actuación de su portero y aprovechando los errores en la circulación del balón del Bidasoa, consiguió igualar el marcador a 17.
Un empate que sabe a poco
A medida que el tiempo avanzaba, ambos equipos se intercambiaron el liderazgo en el marcador. El Bidasoa, impulsado por su afición, logró ponerse por delante en dos ocasiones, pero no fue suficiente para sellar la victoria. Con el marcador 26-26 en los últimos minutos, el equipo local tuvo la oportunidad de sellar el partido, pero los errores en ataque les impidieron hacerlo.
Finalmente, el empate dejó un sabor agridulce en Artaleku. Si bien el Bidasoa ha conseguido un punto importante, el recuerdo del encuentro anterior y la falta de efectividad en los momentos cruciales generan dudas sobre el rendimiento del equipo. El próximo desafío será el sábado 4 de octubre, cuando se enfrenten al equipo de Nava de la Asunción en la cuarta jornada de la Liga Asobal, donde buscarán resarcirse y sumar puntos vitales en su camino hacia la parte alta de la clasificación.
