Arantxa Tirado denuncia el ‘lawfare’ en el caso de Begoña Gómez

El juez Peinado ha decidido elevar el ‘caso Begoña Gómez’ a un tribunal con jurado, lo que ha generado reacciones en el ámbito político y judicial. Esta decisión se produce en un contexto de acusaciones graves contra la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien enfrenta investigaciones por delitos como tráfico de influencias, corrupción y malversación.

En el marco de esta situación, Pedro Sánchez se encontraba en la ONU cuando se conoció la noticia, afirmando que «el tiempo pondrá las cosas en su sitio» y defendiendo la inocencia de su familia. La malversación, en particular, es un asunto que se juzga bajo la ley del jurado, lo que ha llevado a la interpretación de que Peinado no tiene otra opción que seguir este procedimiento.

La política y el ‘lawfare’

Durante su intervención en el programa ‘Julia en la onda’, la abogada Elisa Beni destacó que el juez está obligado por ley a llevar este caso ante un jurado popular. Por su parte, Víctor Guilot ha señalado que, aunque la Ley del Jurado sea progresista, su uso puede evidenciar un corporativismo judicial que busca desestabilizar las instituciones. Esto ha suscitado un amplio debate sobre los posibles abusos de poder en este contexto.

La abogada Arantxa Tirado ha añadido su voz al debate, enfatizando que el derecho tiene un componente político que no debe pasarse por alto. Asegura que la instrucción del caso está «plagada de irregularidades» y que se observa un uso vengativo del derecho, lo que denota una estrategia de guerra judicial, comúnmente conocida como ‘lawfare’.

Impacto en la imagen pública

Tirado también ha cuestionado la reacción del Partido Popular, que ha argumentado que la existencia de un jurado popular elimina la posibilidad de ‘lawfare’. Según ella, este proceso involucra a múltiples actores, incluyendo el poder mediático, que desempeña un papel crucial en la construcción de narrativas alrededor de los implicados. La abogada sostiene que el objetivo es la «muerte civil» de las personas, algo que ya se ha logrado al vincular la imagen de Begoña Gómez con la corrupción.

En este sentido, Tirado ha afirmado que esta estrategia de persecución política está dirigida hacia Pedro Sánchez, sugiriendo que su esposa y su hermano son meros peones en un juego más grande. «No soy simpatizante de Sánchez, pero él es el objetivo último de este ‘lawfare’ a través del cerco a su familia», concluyó.

La complejidad del caso y las implicaciones políticas que giran en torno a él subrayan la necesidad de un análisis riguroso y transparente en el ámbito judicial y mediático.