Aprobada la demolición del colegio San Ignacio en San Fernando

El pasado viernes, el Pleno del Ayuntamiento de San Fernando aprobó la descatalogación del colegio San Ignacio, un paso necesario para proceder a su demolición tras la declaración de ruina aprobada en enero de 2024. Este trámite modifica la ficha del catálogo del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), donde el colegio estaba catalogado como un edificio protegido.

La decisión fue respaldada por los grupos municipales PSOE y PP, mientras que VOX y AxSí votaron en contra, manifestando su rechazo ante la pérdida del centro educativo. La concejala de Educación, Pepa Pacheco, afirmó que «es la propia comunidad educativa la que nos ha pedido que demolamos el edificio», resaltando la necesidad de la medida tras los recientes periodos de lluvias que agravaron la situación del inmueble.

Contexto de la demolición

La descatalogación se produce después de que el colegio fuera declarado en estado de ruina. El alumnado ya había sido reubicado debido al deterioro del edificio, y los últimos desprendimientos ocurridos en marzo, coincidiendo con intensas lluvias, sirvieron como catalizador para acelerar la demolición. Aunque el incidente no causó heridos, el colegio se encuentra actualmente sin uso y rodeado de una malla de contención para evitar caídas de escombros.

Según Pacheco, el futuro del colegio depende de que se lleve a cabo la prometida ampliación por parte de la Junta de Andalucía y la Delegación Territorial de Educación. La concejala espera que el nuevo delegado territorial cumpla con el compromiso de incluir en los próximos presupuestos una partida destinada a esta ampliación, que aún no figura en los planes financieros.

Aspectos legales y técnicos

La descatalogación fue evaluada en junio por la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, que no se pronunció sobre la medida, argumentando que no se encontraba dentro de sus competencias. La ficha del PGOU que se ha modificado otorgaba al colegio San Ignacio un Nivel 3 de protección tipológica, reservado para edificios de interés arquitectónico e industrial. Este nivel de protección prohibía expresamente las demoliciones sin justificación técnica o histórica, lo que hizo necesaria la descatalogación antes de proceder con la demolición.

El inmueble, construido en los años 70, destaca por su diseño en hormigón y ladrillo, siendo un ejemplo de la arquitectura contemporánea. La modificación de su estatus permitirá finalmente que se lleve a cabo la demolición de un edificio que ha sido emblemático en la comunidad educativa de San Fernando.

La decisión tomada por el Pleno representa un cambio significativo en la gestión de infraestructuras educativas en la ciudad, dejando abierta la puerta a nuevas posibilidades para el futuro del espacio que ocupara el colegio.