Corea del Norte ha reafirmado su firme postura sobre su programa nuclear durante la reunión de la Asamblea General de la ONU llevada a cabo este lunes. El viceministro norcoreano de Asuntos Exteriores, Kim Son Gyoing, declaró que su país no renunciará a sus armas nucleares ni firmará ningún acuerdo para una península coreana desnuclearizada, subrayando que esto equivaldría a una «rendición» de su soberanía.
En su discurso, Kim enfatizó que el programa nuclear norcoreano es un «derecho sagrado y absoluto» que debe ser protegido. Afirmó que las armas nucleares son esenciales para mantener «el equilibrio de poderes en la península de Corea» y para garantizar una paz duradera en la región. «No renunciaremos a nuestra soberanía ni a nuestro programa nuclear», reiteró, mientras acusaba a Estados Unidos y sus aliados de provocar una situación de «tremenda amenaza militar».
Relaciones con Rusia y China
En el contexto actual, Corea del Norte se encuentra en un proceso de tímido aperturismo tras los estrictos confinamientos provocados por la pandemia de COVID-19. Durante este periodo, ha fortalecido sus relaciones con Rusia y China. Se estima que unos 3 000 soldados norcoreanos han muerto en el frente de Ucrania, donde han sido enviados como apoyo a Rusia.
Por otro lado, con China, el enfoque es más comercial. El ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, ha manifestado la intención de fortalecer la cooperación con Corea del Norte para contrarrestar la hegemonía estadounidense. En una reciente reunión en Pekín, Wang afirmó que «mantener, consolidar y desarrollar las relaciones entre China y la RPDC (República Popular Democrática de Corea) siempre ha sido la inquebrantable estrategia política» de su gobierno.
Tensiones con Estados Unidos
La retórica entre Corea del Norte y Estados Unidos se ha intensificado, con Kim acusando a Washington de alentar a sus aliados en Asia a preparar una respuesta militar ante las acciones norcoreanas. Durante su intervención en la ONU, no hizo mención de un posible diálogo con Estados Unidos para desescalar la tensión, lo que indica que ambas partes podrían estar aún lejos de cualquier negociación significativa.
La agencia de noticias estatal norcoreana, KCNA, informó que durante la reunión de los ministros de Relaciones Exteriores de ambos países, se alcanzó un «consenso completo» en diversas cuestiones internacionales y regionales. Este acercamiento diplomático pone de manifiesto la importancia de las relaciones entre Corea del Norte y sus aliados en un momento de creciente inestabilidad regional debido a las maniobras militares de Estados Unidos.
En resumen, Corea del Norte continúa desafiando las presiones internacionales, reafirmando su derecho a mantener su programa nuclear y fortaleciendo sus lazos con potencias como Rusia y China, mientras enfrenta la creciente amenaza percibida de Estados Unidos y sus aliados en la región.
