La huelga de 24 horas convocada en la sanidad pública y concertada de Catalunya ha reunido a centenares de médicos en Barcelona, quienes exigen mejoras laborales y un convenio propio. Según la Conselleria de Salut, el seguimiento de la protesta ha sido del 9%, mientras que el sindicato Metges de Catalunya (MC) lo cifra en un 58%, con aproximadamente 2 000 facultativos en la calle.
A partir de las 10:30 horas, los médicos se concentraron frente a la Conselleria de Salut portando lemas como «Conveni mèdic» y «No más guardias sin cotizar». Posteriormente, se trasladaron a la Travessera de Les Corts y, alrededor de las 12:30 horas, cortaron la Diagonal, mostrando así su descontento con el actual Estatuto Marco que se está negociando con el Ministerio de Sanidad.
Reivindicaciones y descontento
A pesar de que la movilización ha sido menor en comparación con huelgas anteriores, como la del 2023, el colectivo ha logrado evidenciar su fuerza en algunos centros hospitalarios. En el Hospital Sant Joan de Déu, todos los pediatras de planta se sumaron a la huelga, mientras que en el Hospital de Sant Pau también se sintió el impacto. Sin embargo, en centros de salud como el de Manso, la afluencia de huelguistas fue mínima.
Los médicos, no solo de Catalunya, sino de toda España, han reivindicado principalmente un convenio propio que los distinga del resto de profesiones sanitarias. «El Departament de Salut nos dice que no pueden hacerlo, que no es de su competencia. ¡Excusas!», denunció Xavier Lleonart, secretario general de Metges de Catalunya.
Mientras los médicos se manifestaban, la consellera de Salut, Olga Pané, se encontraba realizando visitas en L’Escala y no ha mantenido contacto con el colectivo. Lleonart recordó que «Metges de Catalunya vuelve hoy a las calles» ante el fracaso de los políticos, subrayando el agotamiento del personal médico en una sociedad cada vez más envejecida.
Condiciones laborales y futuro del sector
La reforma del Estatuto Marco, que inicialmente se percibía como una oportunidad para mejoras, ha dejado a muchos médicos decepcionados. «Nuestra voz no es escuchada. Tenemos semanas laborales de 40 horas, mientras que otros colectivos las hacen de 35. Hacemos guardias de 24 horas, residuales en Europa», añadió Lleonart.
Una médico del Hospital Clínic, que prefirió permanecer en el anonimato, expresó su disconformidad con el Estatuto, mencionando la incompatibilidad entre la atención pública y privada, así como las guardias obligatorias. «Nos quieren equiparar a otras profesiones y no es lo mismo. Nosotros estudiamos más años y tenemos más responsabilidad», argumentó.
Por su parte, el cardiólogo pediátrico Álex Pérez, presente en la manifestación, denunció que las guardias localizables son pagadas de manera insuficiente y que se busca incluirlas dentro del horario laboral. También, dos médicos internistas del Hospital de Sant Pau, David y Sara, informaron sobre el estrés que enfrentan y la presión que sienten en sus jornadas laborales.
La situación en el sector sanitario sigue siendo crítica, y los médicos están decididos a luchar por un convenio que reconozca su labor y condiciones específicas. Las calles de Barcelona han sido el reflejo de un colectivo que no se rinde ante las adversidades.
