El cineasta Javier Macipe ha sido designado para dar el pregón de las Fiestas del Pilar en Zaragoza, un evento que celebra la identidad aragonesa y el talento local. En un emotivo discurso, Macipe expresó que este es un momento para «celebrar el hecho de ser aragoneses», resaltando su conexión personal con las festividades y la ciudad que lo vio crecer.
El director, conocido por su película ‘La estrella azul’, que ha alcanzado reconocimiento internacional, compartió recuerdos de su infancia y su amor por la música, citando a Bunbury y su interpretación de ‘Apuesta por el rock and roll’, del también aragonés Mauricio Aznar. Macipe recordó cómo las fiestas eran una parte esencial de su vida, tanto de niño como de adulto, y subrayó la importancia del cine aragonés, que cada vez gana más visibilidad.
En su discurso, Macipe afirmó que no busca ser «especialmente creativo», sino transmitir la emoción de un acto popular que reúne a la comunidad. «Quiero recalcar que estas fiestas sean un ejemplo de paz y armonía, algo que no podemos obviar en el contexto del mundo en el que estamos», añadió, invitando a todos a unirse en un «grito de paz».
Un honor para Paula Ortiz y Pilar Palomero
Por su parte, la cineasta Paula Ortiz también ha expresado su profundo orgullo al ser pregonera de las fiestas. «Es un privilegio, una alegría y un honor», afirmó. Ortiz, que ha desarrollado su carrera y su vida en Zaragoza, se siente conectada con su ciudad y señala que compartir este momento con sus compañeros es una de las experiencias más emocionantes de su vida.
La cineasta Pilar Palomero, otra de las pregoneras, también ha compartido su alegría por el reconocimiento en un año en el que el cine aragonés ha destacado a nivel nacional. «Es una manera de celebrar que cada vez hay más aragoneses dirigiendo y formando parte de jefaturas de equipo», comentó Palomero, quien ha llevado con orgullo el nombre de Aragón a través de su trabajo.
Un legado cultural significativo
Los tres cineastas, Macipe, Ortiz y Palomero, han coincidido en la importancia de celebrar el cine aragonés, destacando que muchas de sus obras se desarrollan en localizaciones de Zaragoza. «Es importante que en Aragón, en Zaragoza, podamos celebrar el cine que estamos haciendo», enfatizó Palomero, subrayando la necesidad de más apoyo para los proyectos cinematográficos locales.
La conexión emocional que los cineastas sienten con las fiestas y su ciudad es palpable. Ortiz recordó momentos de su infancia, como los teatros en la calle y la Ofrenda de flores, que le dejaron una huella imborrable. «Aunque somos una tierra dura, también es noble y acoge, y hay una lealtad muy fuerte con la gente de la tierra», concluyó.
El pregón de este año se presenta como una celebración del talento aragonés, uniendo a generaciones y recordando la importancia de las raíces culturales en un mundo que necesita más que nunca mensajes de unidad y esperanza.
