Fernando Alonso afrontó el Gran Premio de Singapur con expectativas tras un complicado GP de Azerbaiyán, pero su actuación en la clasificación ha dejado al piloto español y a su equipo, Aston Martin, con un sabor amargo. A pesar de haber brillado en las sesiones de entrenamientos libres, donde llegó a ocupar la primera posición en los FP1 y terminó cuarto en los FP2, la clasificación resultó ser un reto mayor de lo esperado.
Un inicio complicado para Aston Martin
La sesión de clasificación comenzó de forma desfavorable para Alonso, quien logró avanzar a la Q2 en la 14ª posición, con un margen de apenas una décima. Sin embargo, en la siguiente ronda, el piloto español comenzó a marcar tiempos competitivos con su AMR25, incluso superando a rivales como Carlos Sainz y Charles Leclerc en su primer intento. Con la mejora de las condiciones de pista y un nuevo juego de neumáticos blandos, Alonso logró clasificarse para la última ronda, la Q3.
En la Q3, sin embargo, el español se enfrentó a un obstáculo considerable. Salió a pista con neumáticos usados, lo que le relegó a la 10ª posición, a más de un segundo del tiempo marcado por George Russell. Aunque Alonso intentó mejorar su tiempo con un nuevo juego de neumáticos, no fue suficiente para superar a pilotos como Oliver Bearman y Liam Lawson.
Reflexiones tras la clasificación
Al finalizar la sesión, Alonso no ocultó su decepción. Por radio, calificó su actuación de “desastrosa” y “horrible”, destacando que había esperado un mejor rendimiento en la clasificación. “Lo que pensábamos que ayer iba a ser un objetivo fuerte, y mañana los puntos se complican saliendo 10 por la parte sucia. Hay mucha diferencia aquí y seguramente perdamos posiciones en la salida”, explicó.
El piloto de Aston Martin también señaló que, a pesar de los problemas, su rendimiento en el fin de semana había sido mejor que en las últimas carreras. “Aquí no ha fallado nadie, están los dos Mercedes, los dos Ferrari, los dos McLaren. Y cuando todos están a su máximo, hacer 9 o 10 es lo único por lo que podemos luchar”, añadió.
Finalmente, Alonso reconoció que el ritmo del AMR25 no había sido el esperado y que, a pesar de sus esfuerzos, el circuito no se adaptaba bien a su monoplaza. “En los Libres 3 ya veíamos que no teníamos el ritmo de ayer. Ahora toca sufrir un poco. Si el objetivo era estar en la Q3 y sumar algunos puntos, con la 10ª posición, parece que era solo uno o dos. En otros circuitos será peor, seremos los últimos como en Las Vegas”, concluyó el asturiano.
