Científicos innovan con chicle para detectar la gripe en casa

Un equipo de investigadores ha desarrollado un innovador sensor molecular que, al entrar en contacto con el virus de la gripe, libera un sabor a tomillo, lo que podría cambiar la forma en que se diagnostica esta enfermedad en casa. Este avance es especialmente relevante en un contexto donde media España presenta síntomas gripales como tos, dolor de garganta, fiebre y malestar general.

La dificultad para distinguir entre la gripe, el resfriado común y el covid-19 ha hecho que muchas personas busquen métodos de diagnóstico más accesibles. Aunque las pruebas nasales se pueden adquirir en farmacias, su incomodidad y la posibilidad de resultados comprometidos limitan su uso. Con la nueva prueba basada en chicle, el objetivo es proporcionar una herramienta sencilla y efectiva que permita a los usuarios detectar la gripe sin necesidad de dispositivos complejos.

Funcionamiento del sensor molecular

Según un estudio publicado en ACS Central Science, el sensor molecular desarrollado reacciona a una glicoproteína clave del virus de la gripe, la neuraminidasa. Este componente es esencial para que el patógeno se propague en el organismo humano. El sensor diseñado por el equipo de Lorenz Meinel se activa al ser roto por la neuraminidasa en presencia del virus, liberando así timol, un compuesto natural presente en el tomillo.

Cuando una persona infectada introduce el sensor en la boca, notará el sabor a tomillo, lo que indicaría la presencia del virus. Las primeras pruebas en laboratorio han mostrado resultados esperanzadores; el sensor logró liberar el sabor en muestras de saliva de pacientes diagnosticados con gripe en tan solo 30 minutos. Además, no se observaron efectos adversos en pruebas realizadas con células humanas y de ratón, lo que sugiere que el dispositivo es seguro para su uso.

Perspectivas futuras y beneficios

Los investigadores planean iniciar ensayos clínicos en humanos en un plazo aproximado de dos años para confirmar la efectividad del sensor en detectar la gripe, incluso en fases presintomáticas. “Este sensor podría ser una herramienta de detección de primera línea rápida y accesible para ayudar a proteger a las personas en entornos de alto riesgo”, afirmó Meinel, resaltando la importancia de contar con métodos de diagnóstico que sean fáciles de usar para cualquier persona.

Este avance no solo podría facilitar el diagnóstico en casa, sino también contribuir a la prevención de contagios, dado que las personas infectadas pueden transmitir el virus incluso antes de presentar síntomas. En un mundo donde la rapidez y eficiencia en el diagnóstico son esenciales, el desarrollo de este chicle representa un paso significativo hacia un futuro más saludable.