1.500 vecinos de la España rural protestan en Madrid contra macrorrenovables

El 15 de octubre de 2023, aproximadamente 1.500 personas se manifestaron en el centro de Madrid para reclamar atención y apoyo para el medio rural, denunciando el impacto negativo de los proyectos de macrorrenovables que amenazan sus recursos naturales y su modo de vida. Bajo el lema ‘Salvemos el mundo rural agredido’, los participantes, provenientes de diversas localidades, recorrieron el Paseo del Prado desde Atocha hasta Cibeles, exigiendo el cese de la especulación y la protección de su entorno.

Pancartas con mensajes contundentes como «¡Especuladores fuera de mi tierra!» y «¡Placas no, olivos sí!» resonaron entre los manifestantes, quienes criticaron proyectos específicos como la megaplanta solar de Lopera en Jaén, la mina de litio en Cañaveral (Cáceres) y la planta de biogás en Machacón (Salamanca). Estas iniciativas, según los organizadores, representan una «agresión» al medio rural y un sacrificio del bienestar de sus habitantes en favor de grandes empresas.

Demandas y testimonios de los afectados

Ernesto Romeo, miembro de la coordinadora ‘Salvemos el mundo rural agredido’, explicó que la protesta busca visibilizar el abandono de los pueblos, que han sido «vaciados» de servicios públicos y recursos. «Estamos siendo sacrificados por la especulación de grandes empresas», afirmó Romeo, añadiendo que los proyectos de macrorrenovables están causando «la mayor destrucción medioambiental de la historia de España».

Los asistentes manifestaron su descontento con gritos como «¡Que pongan los molinos en la Puerta del Sol!» y reclamaron la reivindicación del campo como un espacio valioso, no solo un lugar de turismo estacional. «¡El campo es mucho más que un resort en vacaciones!», se escuchó entre los cánticos.

Rafael Alcalá, un agricultor de Lopera, denunció que la empresa Greenalia pretende expropiar tierras de olivar para desarrollar proyectos fotovoltaicos, amenazando así su medio de vida y el de muchos propietarios en su localidad. «Tratan de amedrentar a los agricultores para conseguir alquileres mucho más económicos», comentó, subrayando la falta de beneficios reales para la comunidad.

El impacto de la despoblación y la falta de servicios

Rosa Calero, de Villarobledo (Albacete), expresó su preocupación por la privatización de servicios sanitarios y la existencia de vertederos ilegales en su entorno. «No hay médicos suficientes, así que nos llevan a clínicas privadas para hacernos pruebas cuando tenemos un hospital dotado de recursos», lamentó. La manifestación también abordó la necesidad de mejorar la atención sanitaria y el transporte en el medio rural, como la reapertura de la línea férrea Guadix-Baza-Almanzora-Lorca en las provincias de Granada, Almería y Murcia.

El portavoz de Aragón-Teruel Existe, Tomás Guitarte, recordó cómo muchos territorios sufrieron una «despoblación forzada» a lo largo del siglo XX y criticó la llegada de proyectos extractivos sin compromiso con las comunidades. «Hemos dicho que basta ya, necesitamos un país donde todos tengamos oportunidades y no unos pocos tengan que sacrificar su bienestar por el desarrollo de otros», manifestó.

La marcha también contó con la participación de miembros de la plataforma ciudadana Soria Ya, quienes lamentaron ser los «eternos olvidados» a pesar de que representan más del 70% del territorio nacional. La protesta ha servido para unir a los pueblos en una lucha común por la protección y revitalización del medio rural, en un momento crítico para su futuro.