La modelo Joana Sanz ha expresado su profundo descontento tras la llegada de su primer hijo, fruto de su matrimonio con el exfutbolista Dani Alves. En lugar de disfrutar de este momento de felicidad, Sanz se ha visto envuelta en una polémica que ha empañado su maternidad, señalando que ha recibido mensajes crueles de personas que han deseado mal a su recién nacido.
En su reaparición pública, Joana compartió una imagen de una pulsera que conmemora la fecha de nacimiento de su hijo y aprovechó la ocasión para expresar su tristeza por la forma en que se ha conocido su maternidad. «Esta publicación queda muy diferente a la que me habría gustado hacer», comentó Sanz a sus más de 900 000 seguidores en Instagram. La modelo lamentó que algunos medios hubiesen emitido comunicados sobre su bebé sin haber recibido una confirmación oficial de su parte.
El impacto de las redes sociales
Joana Sanz subrayó la falta de tacto de algunas personas y medios, afirmando que «deberían de tener un poco de tacto y ponerse a pensar que no siempre las cosas salen bien». A pesar de la adversidad, Sanz se mostró agradecida por el apoyo recibido, destacando que, afortunadamente, su bebé está sano y ha llenado su vida de amor.
En un tono reflexivo, la modelo también hizo hincapié en que no todos los mensajes que ha recibido son positivos, revelando que ha enfrentado crueles ataques: «Lamentablemente no todos los mensajes son bonitos y siempre hay gente tan podrida por dentro que tiene el valor de desearle mal a un bebé». Esta situación ha llevado a Joana y Dani a tomar una decisión drástica para proteger a su hijo.
Decisión de proteger su privacidad
Joana Sanz ha declarado que han decidido no publicar ninguna imagen de su bebé en redes sociales y tomar todas las medidas posibles para resguardarlo mediáticamente. «Lo que no se ve, no se estropea», afirmó Sanz, agradeciendo a quienes les han mostrado cariño en estos momentos difíciles.
Con esta declaración, la modelo busca poner un punto y seguido a la controversia que ha rodeado la llegada de su hijo, priorizando su bienestar y el de su familia por encima de la exposición mediática. La controversia también pone de manifiesto la presión a la que se enfrentan las figuras públicas en el ámbito de la maternidad y la paternidad.
