La llegada de la ROG Xbox Ally X marca un avance significativo en el ámbito de las consolas portátiles, destacándose por su autonomía, ergonomía y la integración de Windows 11 con Xbox. Esta nueva versión de la consola portátil de ASUS mejora la base del anterior modelo ROG Ally, ofreciendo un rendimiento superior y una experiencia de juego más satisfactoria.
Diseño y ergonomía optimizados
Uno de los cambios más evidentes es el nuevo acabado en color negro, que no solo mejora la estética, sino que también oculta mejor la suciedad. El diseño del ROG Xbox Ally X presenta un chasis más robusto, pensado para distribuir de manera más eficiente los componentes internos y ofrecer una mayor comodidad durante largas sesiones de juego. Los agarres han sido rediseñados, inspirados en la ergonomía de Xbox, lo que facilita su uso y control.
La consola incluye puertos reubicados que favorecen la ventilación, como dos USB-C USB4 compatibles con Thunderbolt 4 y un minijack de 3,5 mm. También incorpora un lector de tarjetas microSD UHS-II y un botón de encendido con lector de huellas, mejorando así la accesibilidad y la experiencia del usuario.
Especificaciones y rendimiento
El ROG Xbox Ally X no escatima en potencia, incorporando un procesador AMD Ryzen AI Z2 Extreme con 8 núcleos y 16 hilos, capaz de alcanzar hasta 5,0 GHz. Este hardware se complementa con 24 GB de RAM LPDDR5X y un SSD PCIe 4.0 de 1 TB, asegurando una velocidad y capacidad de almacenamiento adecuadas para los juegos más exigentes.
La pantalla es un panel IPS de 7 pulgadas con resolución FHD y frecuencia de actualización de 120 Hz, aunque algunos usuarios han señalado que el brillo puede ser insuficiente en exteriores. Sin embargo, el sonido es uno de los puntos fuertes, con un sistema estéreo que ofrece una experiencia envolvente, especialmente al utilizar auriculares con Dolby Atmos.
En términos de rendimiento, el ROG Xbox Ally X se comporta de manera sobresaliente incluso en el modo Rendimiento, logrando más de 100 fps en títulos como ‘Portal 2’ y superando los 60 fps en ‘Counter-Strike 2’. Sin embargo, el modo Turbo, que permite aumentar la tasa de fotogramas, también incrementa el ruido y el calor generados.
La batería ha sido uno de los puntos críticos en modelos anteriores y, con una capacidad de 80 Wh, el ROG Xbox Ally X promete hasta el doble de duración. Con un uso moderado, los jugadores pueden esperar entre 2 y 3 horas en títulos exigentes, lo que es una mejora notable respecto a su predecesor.
En conclusión, el ROG Xbox Ally X logra corregir muchas de las deficiencias de la primera generación, ofreciendo una experiencia de juego más completa y fluida. Aunque la pantalla podría beneficiarse de una tecnología superior como el OLED, y la integración de Windows aún necesita ajustes, esta consola portátil se presenta como la opción más sólida para los jugadores que buscan versatilidad y potencia en un formato portátil.
