Españoles acumulan más de un billón en depósitos: ¿invertir o ahorrar?

Al cierre de 2024, los españoles mantenían más de un billón de euros en depósitos bancarios, una cifra alarmante que refleja una mentalidad conservadora frente a la inversión. Este ahorro, depositado en cuentas remuneradas y plazos fijos, está perdiendo poder adquisitivo debido a la inflación, lo que ha llevado a un debate crucial en el último Foro Futuro, impulsado por el Banco Santander y CincoDías. Cuatro expertos coincidieron en que es esencial convertir este dinero en inversión rentable y productiva.

Durante el foro, la profesora asociada de IE Business School, Patricia Gabaldón, destacó que la mentalidad del ahorrador español es excesivamente prudente. “Durante mucho tiempo, el ahorrador español estaba acostumbrado a mantener el dinero líquido, principalmente en cuentas corrientes, para tenerlo disponible en todo momento”, explicó. Para ella, es crucial que los ahorros sean productivos tanto para el individuo como para la economía en general.

La importancia de la educación financiera

Luis Megías, responsable de BlackRock para Iberia, subrayó el “círculo virtuoso” que genera la inversión, ya que beneficia a quienes invierten y promueve el crecimiento económico. “Una parte se beneficia de la rentabilidad que obtiene y, al mismo tiempo, este dinero puesto a trabajar impulsa el empleo y la prosperidad del país”, afirmó. En este contexto, el director de estudios y estadísticas de Inverco, José Luis Manrique, enfatizó la necesidad de educar a los ahorradores sobre la diferencia entre conservar el capital y mantener el poder adquisitivo.

La realidad es que solo el 28% de la población española invierte en mercados, en comparación con el 34%% de media en Europa y el 60%% en Estados Unidos. Este rezago se traduce en que el mercado de capitales estadounidense es el más grande del mundo, lo que resulta beneficioso para su economía. En contraste, las empresas cotizadas españolas representan menos del 1%% del total mundial, según Javier Viani, director de productos de ahorro e inversión del Banco Santander.

Viani también observó un cambio de tendencia en la inversión española, aunque lento. “Los españoles están empezando a invertir, pero lo hacen todavía en productos muy conservadores”, indicó, añadiendo que es necesario que los jóvenes pierdan el miedo a invertir desde temprano, incluso con pequeñas cantidades de 100 o 500 euros.

Desafíos para las nuevas generaciones

Los jóvenes tienden a buscar rentabilidades inmediatas, lo que puede ser un obstáculo para el ahorro a largo plazo. Gabaldón advirtió que “ahorrar ya no es una opción”, ya que el futuro de las pensiones es incierto y probablemente insuficiente. A pesar de las dificultades económicas, es esencial cambiar la mentalidad hacia un ahorro sistemático.

Todos los expertos coincidieron en que la educación financiera es fundamental para transformar la mentalidad del ahorrador español. Sin una base sólida de conocimientos, como entender el riesgo, la inflación y el interés compuesto, es difícil pasar de mantener el dinero inmóvil a invertirlo. Esta formación debe comenzar desde la educación básica, como defendieron Viani y Gabaldón.

Además, la planificación se presentó como otro aspecto crucial. Megías enfatizó que la inversión debe ser parte de una estrategia de vida, asignando un fin concreto a cada ahorro. Cada meta, ya sea la jubilación, la educación de los hijos o la compra de una vivienda, requiere un horizonte temporal y un nivel de riesgo diferentes. Viani resaltó el papel del asesor como guía en este proceso, ayudando a los inversores a cumplir sus objetivos financieros.

Finalmente, los expertos coincidieron en que la regulación y la transparencia son pilares esenciales para fomentar la confianza en el sistema financiero. Gabaldón destacó que es importante ofrecer garantías y asegurar que los productos sean claros y comprensibles, de modo que el cliente sienta que su entidad es un aliado.

La falta de nociones financieras básicas sigue siendo un obstáculo significativo. Según la Encuesta de Competencias Financieras, solo el 19%% de los españoles respondió correctamente a preguntas sobre conceptos elementales como la inflación y el interés compuesto. Esta brecha de conocimiento tiene efectos directos en la capacidad de las personas para tomar decisiones sobre su dinero y planificar su futuro financiero.

En resumen, la transformación del ahorrador español en inversor es un proceso que requiere educación, planificación y un cambio de mentalidad, especialmente entre las nuevas generaciones que deben aprender a ahorrar para un futuro incierto.