Zineb Hattab, la chef que revoluciona la alta cocina vegetal en Suiza

La chef española Zineb Hattab ha alcanzado un hito significativo en la gastronomía al convertirse en la primera cocinera en obtener dos estrellas Michelin, incluida la verde, para su restaurante KLE en Zurich, donde ofrece un menú completamente vegetal. Hattab ha irrumpido en la escena culinaria suiza con una propuesta que prioriza el sabor y la calidad de los ingredientes sobre las etiquetas, en un momento en que la cocina vegetal gana protagonismo.

Durante su participación en el congreso Andorra Taste, Hattab compartió su visión sobre la alta cocina vegetal, enfatizando que su objetivo es normalizar la elección de opciones vegetales en la vida diaria. “Nuestra cocina busca ofrecer un servicio inclusivo, cuidando tanto a los productores como a los comensales”, explicó la chef, conocida como Zizi.

Una trayectoria inspiradora

De origen marroquí y con una formación en ingeniería, Hattab ha trabajado en cocinas de renombre como las de los hermanos Roca, Massimo Bottura y Enrique Olvera. Su trayectoria la ha llevado a abrir varios restaurantes en Zurich, entre ellos Dar, con un enfoque más informal y viajero, y Cor, donde el tapeo es protagonista, siempre con ingredientes exclusivamente vegetales.

“La cocina vegetal es una apuesta por cuidar el planeta y valorar la vida de los animales”, reflexionó Hattab, quien considera que la palabra “vegano” puede intimidar a muchos. A pesar de los retos, su propuesta ha sido bien recibida, destacando platos como la tortilla sin huevos en su bar de tapas Cor, que ha tenido gran aceptación entre la clientela.

Una visión política de la cocina

Hattab no se limita a hablar de recetas; también aborda cuestiones laborales y la importancia de la gestión emocional en los equipos de cocina. “Nuestros restaurantes son manifestaciones de nuestra cultura y buscan mejorar las condiciones en la industria gastronómica”, afirmó, destacando la necesidad de que la cocina sea también política.

Su compromiso con estos temas la llevó a subir al escenario de Andorra Taste con un paño palestino, recordando que la cocina y el hambre son cuestiones políticas. “Intento ser transparente y conectar con quienes también se preocupan por el mundo en el que vivimos”, añadió Hattab, quien considera esencial abordar estos temas en el ámbito gastronómico.

A pesar de los desafíos, Hattab mantiene su enfoque en el sabor y la calidad de sus platos. “Cuando decidí embarcarme en el mundo vegetal, sabía que quería ofrecer una experiencia que convenciera a quienes la prueban”, concluyó la chef, reafirmando su compromiso con la alta cocina vegetal en un país conocido por su tradición láctea.