La Comunitat Valenciana ha dejado sin citar a más de 90.000 mujeres que debían someterse a mamografías en 2024, según un informe interno de la Generalitat al que ha tenido acceso el diario Levante-EMV. Este documento revela que solo se enviaron invitaciones a 341.446 de las 431.663 mujeres que deberían haber recibido la carta, lo que representa un 79,10 % del total previsto, dejando a 90.217 mujeres sin la posibilidad de realizarse la prueba de detección de cáncer de mama.
Desigualdades en el programa de cribado
El síndic del PSPV-PSOE, José Muñoz, denunció esta situación en las Corts Valencianes, acusando al PP de «mercantilizar la sanidad pública». El informe también destaca diferencias significativas en las tasas de invitación según las distintas unidades del programa. Por ejemplo, en Xàtiva, solo se ha citado al 40,05 % de las mujeres, mientras que en Utiel se ha superado el 100 % en las invitaciones, lo que genera una notable disparidad en el acceso a la atención sanitaria.
Otros municipios como Dénia y Gandía también presentan cifras preocupantes, con solo el 68,08 % y el 71,49 % de las mujeres citadas, respectivamente. En contraste, localidades como Benicarló y Alzira alcanzan niveles de invitación superiores al 96 %. Es importante señalar que algunas mujeres, debido a circunstancias particulares, optan por otros métodos para realizarse las pruebas, lo que puede influir en las estadísticas.
Consecuencias y críticas en el sector sanitario
El debate sobre las mamografías se intensifica en el contexto de errores recientes detectados en Andalucía, donde 2.000 mujeres se han visto afectadas, así como por las denuncias del actual Consell que acusan al Botànic de haber abandonado a 150.000 mujeres que llevaban dos años esperando ser llamadas. El PSPV afirma que la situación en Andalucía es representativa de una política más amplia del PP, que ha resultado en una privatización de la sanidad pública.
Los datos del Comité Económico y Social (CES) indican que en 2024 se han realizado 12.291 mamografías menos que el año anterior, aunque tras la publicación de esta información, la Conselleria de Sanidad precisó que la diferencia se limitaba a 3.000 mamografías. El diputado socialista Rafa Simón ha criticado que la gestión del PP ha llevado a menos mamografías y menos transparencia en el sistema, sugiriendo que, en algunos departamentos, el 100 % de las mamografías se están derivando a la sanidad privada.
Por su parte, el conseller de Sanidad, Marciano Gómez, ha descalificado las críticas del PSPV, acusando a la oposición de hacer de esta cuestión un asunto político y defendiendo el compromiso del Consell con el programa de cribado de cáncer de mama. Gómez también anunció mejoras en el sistema, incluyendo la posibilidad de que las mujeres reciban información sobre sus citas y resultados de mamografías a través de mensajes de texto o correos electrónicos a partir de 2026.
Mientras tanto, casos como el de Mercedes, quien tardó cinco meses en recibir un diagnóstico de cáncer de mama, reflejan la urgencia de abordar las deficiencias en el programa. La situación actual pone de manifiesto la necesidad de un sistema más eficiente y accesible para la detección temprana de esta enfermedad.
