Beasain creará la primera plaza europea para combatir la soledad

La localidad guipuzcoana de Beasain será pionera en Europa al construir la primera plaza diseñada específicamente para combatir la soledad. La nueva Plaza Barrendain tiene como objetivo promover el bienestar y la interacción social, especialmente entre las personas mayores, aunque busca incluir a todos aquellos que se sientan solos, incluidas las generaciones más jóvenes.

En una entrevista con COPE Euskadi, la arquitecta Olatz Irulegi detalló cómo se ha concebido este espacio para «activar las conexiones entre las personas». La plaza contará con elementos cuidadosamente diseñados, como bancos enfrentados, materiales cálidos como la madera, y áreas de sol y sombra rodeadas de un entorno floral cambiante que invitará a la conversación.

Irulegi enfatizó la importancia de que los vecinos participen en el cuidado de las plantas y en actividades colectivas, afirmando que «muchas veces la excusa de salir a regar o charlar es el primer paso para vencer la soledad». Este enfoque busca no solo crear un espacio físico, sino también fomentar un sentido de comunidad.

Diseño para la convivencia

El proyecto contempla un gran espacio accesible, con zonas versátiles que permitirán usos espontáneos y actividades comunitarias. Los bancos de madera estarán dispuestos en zigzag y frente a frente, facilitando el diálogo. Además, se integrarán parterres florales y un arbolado que cambiará con las estaciones, creando un ambiente dinámico y acogedor.

También se incluirá un tótem informativo y se promoverá la participación del vecindario en el cuidado del entorno. Esta iniciativa forma parte de Kalelagun, una guía de diseño elaborada por la Universidad del País Vasco (EHU) con el apoyo de Adinberri, que ha involucrado a más de 65 vecinos y agentes locales en talleres de cocreación y observación.

Detalles clave del proyecto

Las obras de la Plaza Barrendain comenzarán en enero de 2026, con un plazo estimado de seis meses y un presupuesto de 1,56 millones de euros. El espacio abarcará aproximadamente 5 500 m² y contará con instrumentación para medir parámetros ambientales, permitiendo evaluar cómo se utiliza una vez en funcionamiento.

La experiencia de Beasain podría servir como modelo para otros municipios que busquen combatir la soledad a través de la creación de espacios inclusivos y comunitarios. Una vez construida, se llevará a cabo un estudio para analizar el impacto que tendrá en la vida de los ciudadanos.