La bodega Parés Baltà, ubicada en Pacs del Penedès, ha presentado al mercado su primer vino elaborado con la variedad de uva moneu, un producto que refleja la dedicación y el esfuerzo en la recuperación de variedades autóctonas. Este lanzamiento marca un hito en la historia de la bodega y de la región, que busca adaptarse a los cambios climáticos actuales y ofrecer vinos de alta calidad.
La moneu, una variedad tinta originaria del Penedès, fue reintroducida en la región en 2016 por la Familia Torres, tras haber sido localizada hace dos décadas cerca de Querol. Su recuperación es parte de un proyecto ambicioso que busca recuperar el patrimonio vitícola de Catalunya. Esta variedad se caracteriza por su maduración lenta, resistencia a altas temperaturas y sequías, y una acidez marcada que la hace única.
Un vino que refleja el terruño
La enóloga Marta Casas, directora técnica de Parés Baltà, ha señalado que la moneu ofrece una baja graduación alcohólica, alrededor de los 12 grados, y una excelente acidez natural. Estos atributos son particularmente relevantes en el contexto de la creciente preocupación por la crisis climática, ya que el vino resultante presenta una frescura y tensión que lo hacen destacar. “Con la moneu, podemos ofrecer un vino que responde a la demanda de los consumidores actuales”, afirma Casas.
La primera vinificación de esta variedad se realizó con la añada de 2021, y en la actual del 2023, han llegado al mercado 3 368 botellas. Las uvas se vendimiaron manualmente y el vino fermentó en depósitos de acero inoxidable, seguido de una crianza de diez meses en barricas de roble francés y recipientes de arcilla. Este proceso de elaboración busca mantener la mínima intervención, respetando el terruño y la tradición vitivinícola.
Condiciones climáticas extremas y su impacto
La añada de 2023 se caracteriza por haber sido uno de los años más cálidos y secos, con solo 60 días de lluvia en 12 meses. Las condiciones climáticas han planteado desafíos significativos, pero el Consejo Regulador de la DO Penedès ha calificado la cosecha como “muy buena”. Esta resiliencia de la variedad moneu da esperanzas a los viticultores del Penedès en un contexto de cambio climático.
En cuanto a las catas, Marta Casas sugiere maridar el Natiu Moneu 2023 con carnes rojas, mientras que su marido, Josep Cusiné, lo prefiere con un fricandó de ternera. La versatilidad de este vino lo hace ideal para acompañar una variedad de platos mediterráneos, desde un rodaballo a la brasa hasta canelones de rustido.
Parés Baltà, una bodega familiar con orígenes que se remontan a 1790, ha evolucionado a lo largo de los años, incorporando nuevas ideas y métodos de vinificación. Las esposas de los directores, María Elena Jiménez y Marta Casas, han sido clave en esta transformación, apostando por la biodinámica y la diversidad en sus cultivos.
La filosofía de la bodega se basa en el respeto por lo natural, evitando las manipulaciones innecesarias que puedan afectar la autenticidad de sus vinos. Actualmente, Parés Baltà produce unas 300 000 botellas de vino y cava, exportando un 65% de su producción, con Estados Unidos, Canadá y Escandinavia como sus principales mercados internacionales.
El Natiu Moneu 2023, que se comercializa a un precio de 17,25 euros, representa no solo un nuevo producto en el mercado, sino también un símbolo de la capacidad de adaptación y la innovación dentro de la tradición vitivinícola del Penedès.
