El otoño es una época en la que el sistema inmunitario puede verse afectado por cambios estacionales, y es crucial mantener una buena salud nutricional para combatir infecciones. Según el nutricionista Aitor Sánchez, el estado nutricional general es más determinante que la inclusión de alimentos específicos, resaltando la importancia de una adecuada hidratación y la ausencia de carencias de nutrientes esenciales.
Fundamentos de una buena nutrición
Para un sistema inmunitario eficaz, es fundamental asegurar un suministro adecuado de nutrientes que desempeñan un papel clave en la respuesta inmunitaria, como las vitaminas C y D, el Selenio y el Zinc. Sin embargo, Sánchez advierte que consumir excesos de estos nutrientes no siempre es beneficioso, y la suplementación debe ser considerada únicamente en casos justificados y no de forma generalizada.
Una alimentación equilibrada y saludable es la base para mantener un buen sistema inmunitario. En este sentido, el enfoque debe estar en una dieta rica en alimentos frescos y de temporada. Las frutas y verduras son esenciales, especialmente aquellas que aportan un alto contenido en agua, fitoquímicos y vitamina C, como los cítricos, el persimón, la calabaza y las uvas.
Alimentos a evitar y recomendaciones adicionales
Es igualmente importante evitar el consumo de bebidas alcohólicas y alimentos ultraprocesados, ya que estos pueden incrementar el riesgo de infecciones y afectar negativamente a las mucosas y membranas protectoras del organismo. Complementar la dieta con infusiones y especias puede ofrecer beneficios adicionales. Específicamente, la cúrcuma, el jengibre y el té verde son reconocidos por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, respaldadas por múltiples estudios.
En cuanto a otros alimentos, las algas se destacan por su concentración en minerales, aunque su alto contenido en metales pesados requiere un uso moderado. Se recomienda su consumo ocasional, como aderezo en ensaladas o sopas, en lugar de como plato principal. La cantidad de yodo que aportan es considerable y debe ser monitorizada, especialmente en la población europea, que no está acostumbrada a ingestas tan altas como las de otras regiones, como el sudeste asiático.
En resumen, mantener un sistema inmunitario fuerte durante el otoño no solo depende de incluir ciertos alimentos, sino de asegurar una alimentación globalmente equilibrada y saludable, que combine hidratación, diversidad de nutrientes y un enfoque consciente hacia lo que se consume.
