El DVigo en Madrid: un rincón gallego con sabor a mar

El DVigo Calamari ha abierto sus puertas en el Costello Market de Madrid, ofreciendo un pedazo de Vigo a través de su exclusiva carta de bocadillos y tapas. Este nuevo local, impulsado por Mon Tapias, un reconocido profesional de la música, busca llevar la esencia gastronómica gallega a la capital española, combinando sabores auténticos con un ambiente vibrante.

Una fusión de música y gastronomía

Mon Tapias ha estado vinculado al mundo musical durante años, dirigiendo radios y gestionando artistas como René Ramos, hermano del famoso futbolista Sergio Ramos. Él y sus socios, Paco y Dani Marín, han creado un espacio donde la música y la gastronomía se entrelazan. En el Costello Market, con una terraza de 400 metros, se ofrecen diversos tipos de comida, destacando el DVigo, que se especializa en bocadillos de calamares.

Este concepto no solo trae un trozo de Galicia a Madrid, sino que también promueve el talento musical local. En una sala privada del mercado, se están planificando conciertos, fusionando así la cultura musical con la experiencia culinaria.

Sabores gallegos con un toque personal

Lo que hace único al DVigo son sus bocadillos, los cuales llevan nombres emblemáticos que evocan la cultura viguesa. Por ejemplo, el bocadillo de calamares se llama Jicho, mientras que la tapa de pulpo recibe el nombre de No hay fallo. La oferta incluye también un bocadillo especial llamado Príncipe de las Bateas, un homenaje al futbolista Iago Aspas.

Una anécdota curiosa es que el famoso cantante Alejandro Sanz fue uno de los primeros en probar la carta del DVigo. Tras degustar el pulpo y el bocadillo de calamares, dejó 60 litros de su aceite de oliva virgen extra, un regalo que Mon planea destacar en su próxima carta.

El DVigo no solo se enfoca en la calidad de los ingredientes, sino también en la forma en que se presentan. Los platos son elaborados con calamares frescos, preparados al estilo gallego y servidos con un toque de mayonesa de lima. Con una carta «corta pero de mucha calidad», el local está logrando atraer a un público que busca sabores auténticos.

La experiencia en el DVigo se complementa con un ambiente amigable, ideal para el «tardeo» madrileño, donde los clientes pueden disfrutar de una caña y una tapa mientras se sumergen en la cultura musical de la ciudad. Mon Tapias, que está disfrutando de este nuevo desafío, considera que este local es su forma de regresar a Vigo cada día.