La mafia desmantela la NBA: asaltos y fraudes millonarios

La NBA enfrenta una crisis sin precedentes tras la detención de más de 30 personas, incluidos el entrenador de los Portland Trail Blazers, Chauncey Billups, y el escolta de los Miami Heat, Terry Rozier, en una operación del FBI que desmantela una trama de apuestas ilegales y fraudes en el deporte. Este escándalo ha revelado la implicación de la mafia siciliana, conocida como ‘La Cosa Nostra’, en un esquema que ha dejado a la NBA tambaleándose.

Las autoridades han confirmado que al menos 13 de los detenidos están asociados con algunas de las familias criminales más infames de Italia, como los Bonanno, Gambino, Genovese y Lucchese. Entre los arrestados destaca Angelo Ruggiero Jr., hijo de un conocido capitán de los Gambino, quien fue cercano al famoso gánster John Gotti en la década de los 80. Este contexto sugiere que los involucrados no son simples matones, sino individuos con poder y conexiones significativas.

El modus operandi de la mafia en la NBA

Desde 2019, las partidas de póker fraudulentas se han llevado a cabo en lugares como los Hamptons, Las Vegas, Miami y Manhattan. Los organizadores atraían a jugadores adinerados prometiéndoles la oportunidad de jugar con leyendas del baloncesto. Durante estas partidas, se utilizaron sofisticadas mesas de rayos X y lentes de contacto de alta tecnología para leer las cartas, permitiendo a los estafadores ganar millones de dólares en apuestas.

Según Joseph Nocella, fiscal federal del Distrito Este de Nueva York, las ganancias de estas operaciones podrían haber alcanzado hasta 7 millones de dólares, que luego eran blanqueadas a través de transferencias bancarias y criptomonedas. Si algún jugador se negaba a pagar, la mafia no dudaba en recurrir a métodos violentos, incluyendo asaltos a punta de pistola.

Implicaciones en el amaño de partidos

Las investigaciones han revelado que Terry Rozier manipuló sus estadísticas para favorecer a los apostadores, recibiendo cerca de 200 000 dólares en efectivo por sus acciones. La atención ahora se centra en Damon Jones, un exjugador que supuestamente proporcionó información privilegiada en al menos siete partidos en los últimos años. Uno de los casos más destacados ocurrió en la temporada 2022-23, cuando filtró que la estrella de los Los Angeles Lakers, LeBron James, no jugaría un partido crucial contra los Milwaukee Bucks, lo que favoreció a los apostadores.

La relación entre James y Jones data de 2005, cuando ambos jugaron en los Cleveland Cavaliers. A pesar de las conexiones, James ha sido considerado víctima en esta investigación, mientras que Jones, que ya no pertenece a la NBA, enfrenta graves consecuencias.

El impacto de esta crisis se siente en toda la liga; Billups ha sido despedido de inmediato, y su puesto será ocupado de forma interina por el exjugador brasileño Tiago Splitter. Las repercusiones no se limitan a estos dos casos, ya que la investigación del FBI continúa y se espera que más nombres salgan a la luz. La NBA atraviesa un momento oscuro, con la sombra de la mafia extendiéndose sobre una de las ligas más prestigiosas del mundo.