La Consejería de Medio Rural y Política Agraria ha anunciado la reapertura del mercado de Pola de Siero los jueves, destinado exclusivamente a la venta y carga de terneros y potros menores de un año nacidos en explotaciones asturianas. Esta medida sigue al cierre temporal del mercado, que se mantendrá hasta el 11 de noviembre, con el objetivo de prevenir la entrada y propagación de la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC) en la comunidad.
La decisión busca facilitar la comercialización de los ganaderos asturianos, quienes se han visto obligados a recurrir a medios de transporte externos, lo que podría suponer un riesgo potencial para la difusión de enfermedades. Por ello, el mercado de La Pola se enfocará en la venta de ganado equino y bovino nacido en Asturias, procedente directamente de las explotaciones locales.
Medidas de seguridad en el transporte
Los vehículos que accedan al recinto desde otras comunidades autónomas deberán cumplir estrictas medidas de higiene, llegando vacíos, limpios, desinfectados y desinsectados. Además, el Gobierno de Asturias ha decidido restringir la descarga de animales que atravesaran zonas de riesgo, como Italia, Francia o Cataluña. En estos casos, se requerirá una notificación previa con al menos 30 días de antelación, que deberá ser validada por los servicios veterinarios oficiales del Principado.
Como parte de las medidas adoptadas, se mantendrá el aislamiento e inmovilización de las reses durante 21 días si van a compartir espacio con animales de otras zonas consideradas de riesgo. Estas decisiones surgen tras una reunión con organizaciones agrarias, donde se acordó suspender las ferias y certámenes ganaderos para proteger la salud del ganado.
Propuestas para el Ministerio de Agricultura
El Gobierno de Asturias ha propuesto al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación un cambio en la categoría de la dermatosis nodular, actualmente clasificada como grupo A. Este cambio evitaría el sacrificio obligatorio de animales, dado que esta enfermedad no es zoonosis y no representa un riesgo para la carne ni la leche.
Asimismo, la Consejería ha solicitado que la enfermedad sea incluida en las líneas de cobertura de los seguros agrarios, para garantizar la supervivencia de las explotaciones afectadas por esta grave epizootia. Las recomendaciones para los ganaderos incluyen la limpieza y desinsectación de los animales y los transportes, así como la realización de inspecciones clínicas y la notificación a los servicios veterinarios ante cualquier sospecha de enfermedad.
Estas acciones reflejan el compromiso del Gobierno de Asturias con la salud del ganado y la protección de la agricultura local, buscando un equilibrio entre la actividad económica y la prevención de riesgos sanitarios.
