El 60% de los españoles renunciaría a un ascenso por su bienestar

La percepción tradicional sobre los ascensos laborales está cambiando drásticamente en España. Un estudio reciente revela que más del 60% de los trabajadores españoles estaría dispuesto a renunciar a una promoción si esto comprometiera su equilibrio entre vida personal y laboral. Esta cifra, proporcionada por Domènec Gilabert, director general de PageGroup en Cataluña, representa el mayor porcentaje desde que la consultora comenzó a realizar la encuesta en 2022.

El informe, titulado Talent Trends 2025, abarcó las opiniones de 50 000 profesionales en todo el mundo, de los cuales 2 500 son españoles. Gilabert destaca que este fenómeno es más evidente entre mujeres, empleados mayores de 50 años y aquellos satisfechos con su salario, que prefieren priorizar su salud y bienestar. “No significa que no quieran promocionar, sino que lo hacen siempre y cuando no afecte a su bienestar”, aclara.

Un cambio generacional en la visión del trabajo

Este cambio en la mentalidad laboral se ha visto influenciado por la llegada de la generación Z, que otorga una mayor importancia a la conciliación entre la vida laboral y personal. Mientras que generaciones anteriores consideraban el ascenso como un indicador de éxito, los jóvenes actuales están comenzando a priorizar su bienestar. Según los datos del último Informe sobre cambio de empleo de Infojobs, publicado en septiembre de 2023, el 57% de los trabajadores españoles no aspira a ascender profesionalmente, un dato que se desglosa en un 19% que no desea un ascenso y un 38% que muestra poco interés en mejorar su posición laboral.

Los principales motivos para rechazar una promoción son el impacto negativo en el equilibrio entre trabajo y vida personal y la falta de un aumento salarial asociado. Mónica Pérez, directora de comunicación y estudios de Infojobs, señala que esta tendencia no es sorprendente y refleja un cambio en las prioridades de los empleados. “La conciliación ha perdido el apellido familiar; los más jóvenes quieren tiempo también para ocio, deporte o vida social”, añade.

Desafíos en la gestión y las expectativas laborales

La falta de propuestas de ascenso es otro punto a destacar. Un informe de Cigna Healthcare revela que solo el 6% de los empleados en España ha recibido una oferta de promoción, a pesar de asumir responsabilidades adicionales. Esta cifra contrasta con la media global del 12%. Amira Bueno, directora de recursos humanos en España de Cigna, explica que esto puede llevar a altas tasas de rotación y desmotivación entre los empleados.

La situación se complica aún más cuando los ascensos son ofrecidos, ya que es crucial que los empleados evalúen si están preparados para asumir nuevas funciones. Raúl Alelú, psicólogo y cofundador de Healthy Minds, enfatiza que no se proporciona la formación necesaria a los empleados para asumir roles de liderazgo, lo que puede resultar en una gestión ineficaz y desmotivación.

Una de las razones por las que los jóvenes están reacios a ascender es que han observado que las generaciones anteriores no han recibido compensaciones adecuadas por sus responsabilidades. Este fenómeno se agrava en el caso de los mandos intermedios, quienes enfrentan demandas contradictorias tanto de la dirección como de los empleados, lo que genera un alto nivel de estrés y ansiedad.

La tendencia a priorizar el bienestar sobre el ascenso refleja un cambio significativo en la cultura laboral en España, donde los empleados buscan un entorno que les permita disfrutar de su vida personal sin sacrificar su desarrollo profesional. Las empresas, conscientes de este cambio, deben adaptarse y ofrecer condiciones que favorezcan un equilibrio saludable entre trabajo y vida privada para retener el talento y fomentar un ambiente laboral positivo.