La reina madre Sirikit de Tailandia ha fallecido a los 93 años, según ha informado el palacio. Su muerte se produjo el viernes a las 21:21 en el hospital Chulalongkorn, tras un empeoramiento de su estado de salud que había sido crítico desde hacía días. Sirikit, madre del actual rey Maha Vajiralongkorn y esposa del monarca que más tiempo ha estado en el trono, Bhumibol Adulyadej, estaba considerada una figura emblemática en la historia reciente del país.
Apodada la ‘Jackie Kennedy de Asia’ en su juventud, Sirikit formó junto a Bhumibol una pareja que simbolizaba el glamour y la influencia de la monarquía tailandesa en la sociedad. Desde su matrimonio a los 17 años, su papel fue vital en el fortalecimiento del lugar de la monarquía en el corazón del pueblo tailandés.
Un legado recordado y un luto nacional
Sirikit había padecido varias enfermedades desde 2019, incluyendo una infección sanguínea que agravó su salud este mes. Su fallecimiento ha desatado un profundo sentimiento de pérdida en la nación, donde el rey es visto como el padre de la patria y un símbolo del ideal budista. En Tailandia, el fervor hacia la familia real es casi sin igual en el mundo moderno, lo que ha llevado al país a guardar un año de luto oficial por Bhumibol, quien falleció en octubre de 2016.
Desde 2012, tras sufrir un derrame cerebral, la reina madre se había mantenido alejada de la vida pública y no había sido vista en años. Sin embargo, su imagen sigue presente en el país, con retratos en edificios públicos, tiendas y hogares, recordando su influencia perdurable. Su cumpleaños, el 12 de agosto, coincide con el Día de la Madre en Tailandia, lo que añade un matiz especial a su memoria.
Reconocimiento internacional
Durante su vida, Sirikit tuvo la oportunidad de conocer a importantes figuras internacionales, incluidos presidentes estadounidenses y celebridades como Elvis Presley. Su estilo y belleza la llevaron a ser portada de numerosas revistas en la década de 1960, consolidando su estatus como un ícono no solo en Tailandia, sino en todo el mundo.
La noticia de su fallecimiento marca el inicio de un periodo de homenajes y tributos, en el que se espera que el pueblo tailandés exprese su dolor y gratitud por una vida dedicada a la monarquía y al bienestar de la nación.
