La Virgen de Candelaria llega a la Basílica en un emotivo acto

La imagen de la Virgen de Candelaria ha llegado hoy a la Basílica que lleva su nombre en Tenerife, marcando el inicio de una de las festividades más esperadas del año en las Islas Canarias. Este evento, que se celebra cada 2 de febrero, congrega a miles de fieles que rinden homenaje a la patrona de la isla, un símbolo de devoción y cultura.

Desde primera hora de la mañana, la plaza de la Basílica se ha llenado de personas que han acudido para recibir a la Virgen, tras su recorrido por diferentes localidades de la isla. La llegada estuvo acompañada de danzas, música tradicional y una gran atmósfera de alegría y fervor religioso. Este año, se han estimado más de 10 000 asistentes, un reflejo del profundo arraigo que esta festividad tiene entre los habitantes de la región.

Un recorrido lleno de tradición

La Virgen de Candelaria, que es considerada la «Reina de Canarias», fue trasladada en un solemne acto que comenzó en la mañana y culminó en la Basílica, donde se celebró una misa en su honor. La imagen, que data del siglo XVIII, es venerada por los canarios como un símbolo de protección y esperanza.

Durante el recorrido, los devotos portaron la imagen en un impresionante paso decorado con flores y luces, acompañados por grupos folclóricos que interpretaron canciones típicas de la región. Este año, además, se han incluido actos culturales que buscan revitalizar y mantener vivas las tradiciones canarias.

La devoción en números

La festividad de la Virgen de Candelaria no solo es un evento religioso, sino también un fenómeno social y cultural. Los datos indican que en los últimos años, la afluencia de fieles ha crecido un 20 %, lo que demuestra el interés y la devoción que suscita entre tanto locales como turistas. La Basílica, que fue renovada recientemente, ofrece ahora más espacio para recibir a los visitantes y facilitar el acceso a la imagen.

Las autoridades locales han destacado la importancia de este evento, no solo como un acto religioso, sino también como una oportunidad para promover el turismo y la cultura de las Islas Canarias. En este sentido, se espera que la festividad de este año atraiga a un número significativo de visitantes, contribuyendo así al desarrollo económico de la región.

En conclusión, la llegada de la Virgen de Candelaria a la Basílica representa un momento especial en el calendario canario, uniendo a la comunidad en torno a sus tradiciones y creencias, y reafirmando la identidad cultural de Tenerife.