La Comunidad de Madrid ha expresado su desacuerdo tras el voto en contra del Gobierno de Pedro Sánchez al Anteproyecto de Presupuestos del Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM) para el año 2026, que contempla una inversión de 3 100 millones de euros. Este rechazo ha sido considerado por muchos como una falta de apoyo a la financiación del transporte público en la capital española.
En la reunión del Consejo de Administración del CRTM, celebrada el pasado 28 de octubre, los representantes del Gobierno central, entre ellos Sara Hernández, secretaria general de Movilidad Sostenible, y Pilar Trinidad, subdelegada del Gobierno, se manifestaron en contra del anteproyecto. El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Comunidad de Madrid, Miguel Ángel García Martín, criticó la postura del Ejecutivo, afirmando que «el compromiso de Óscar Puente con las redes sociales es absoluto, pero con la financiación del transporte público en Madrid es prácticamente nulo».
Impacto del rechazo en la financiación del transporte
García Martín subrayó que desde la llegada de Pedro Sánchez a la presidencia, el Gobierno central no ha incrementado su aportación ordinaria para el transporte en Madrid, que representa poco más del 6% del total de las aportaciones de las Administraciones públicas. En contraste, la Comunidad de Madrid asume casi el 80% de la financiación necesaria.
En defensa de su postura, el Ministerio de Transportes, liderado por Óscar Puente, argumentó que el anteproyecto de presupuesto para 2026 implica una reducción del 2%, equivalente a más de 30 millones de euros menos que el año anterior, y que contempla un total de 1 771,96 millones de viajes, cifra que también es inferior a la de 2025.
Reacción del Gobierno central
Los representantes del Gobierno central han votado en contra del presupuesto, señalando que la Comunidad de Madrid «hace agonizar al transporte público de la región» con un presupuesto que no aborda el creciente riesgo de saturación, especialmente en el Metro. Según afirmaciones del Ejecutivo, se ha evidenciado que el Gobierno central ha incrementado su esfuerzo de financiación en el transporte público, subiendo su aportación de 126 millones de euros a más de 570 millones en 2025.
La situación actual del transporte público en Madrid se ha vuelto crítica, con un aumento en la demanda que ha llevado a un caos en el servicio, especialmente en el Metro en las últimas semanas. Esta problemática se presenta como un desafío significativo para el Gobierno regional, que se encuentra bajo la presión de los ciudadanos y los usuarios del transporte.
En conclusión, el rechazo del Gobierno de Sánchez al presupuesto del CRTM pone de manifiesto las tensiones entre el Ejecutivo central y la Comunidad de Madrid en materia de transporte público, lo que podría tener repercusiones significativas en la calidad del servicio y en la movilidad de los madrileños.
