El juez García Castellón critica la reforma de la LECrim como una «barbaridad»

El juez jubilado Manuel García Castellón ha calificado de «barbaridad» la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim) que fue aprobada el pasado martes por el Gobierno. Esta reforma propone que los fiscales asuman la dirección de las instrucciones penales, limitando así la acusación popular, algo que García Castellón considera un paso más en la degradación del sistema judicial español.

En una entrevista concedida a Europa Press, con motivo de la publicación de su libro Habla, para que se conozca, el exmagistrado de la Audiencia Nacional mostró su preocupación por el clima actual en el que se encuentran los poderes del Estado y auguró que será «muy difícil» resolver el choque entre ellos. «Es una ley que saldrá o no saldrá, pero a mí me parece una auténtica barbaridad. Es decir, es añadir un peldaño más en una degradación», afirmó.

Críticas a la gestión del Gobierno

García Castellón también subrayó que, aunque en otros países europeos es deseable que los fiscales dirijan las instrucciones penales, considera que «no se podía haber elegido un momento peor» para implementar este cambio. Hizo referencia a una frase del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que ha marcado la agenda política y judicial en el país. «El problema es que desde aquella famosa frase ‘de quién depende la Fiscalía, pues eso’, todo se vino abajo», explicó.

El exjuez recordó que en el caso del Tsunami Democràtic, la Junta de Fiscales de Sala del Tribunal Supremo respaldó la investigación por terrorismo, pero la Fiscalía General se opuso, lo que refleja la falta de unidad y dirección dentro de la institución. «Las acusaciones que se están llevando a cabo se están manteniendo por la valentía de algunos jueces, con la contra de las órdenes que provienen de determinados sitios», añadió, criticando la interferencia en la labor del Ministerio Público.

Necesidad de reformas profundas

García Castellón aboga por la necesidad de «grandes líderes» que realicen reformas verdaderamente profundas en el sistema judicial, y no meramente cosméticas. «Este arrastre que tenemos va a requerir reformas importantes, no solo en leyes concretas, sino que habría que llegar a una reforma de la Constitución para adaptarla a unos tiempos que vienen degenerando desde hace más de 20 y 30 años», argumentó.

En cuanto a la propuesta del Gobierno de limitar las acusaciones populares, el exjuez diferenció entre aquellos que se presentan únicamente para obtener información y atacar a otros, y aquellos que contribuyen con ideas y escritos. «La supresión de la acusación y el problema de la Fiscalía, mal estaría. El único independiente, con la Constitución en la mano, es el juez», enfatizó.

Respecto a los conflictos entre los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, García Castellón consideró que la solución es «muy difícil». «Desde el momento en que tú levantas un muro, estás colocando a la mitad de la población en un lado y a la otra en otro», reflexionó, recordando el ambiente de la Transición española.

Sobre la controversia de la amnistía al proceso independentista catalán, sostenida por el Tribunal Constitucional, García Castellón confía en que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) anule dicha ley, argumentando que «se ha aprobado de una forma que no justifica ni en España ni en cualquier otro país europeo civilizado».

Finalmente, en relación al juicio que enfrentará al fiscal general por presunta revelación de secretos, García Castellón expresó su preocupación por la imagen que esto proyecta sobre la carrera fiscal y la independencia judicial. «Es una imagen un poco dolorosa», concluyó.