La presión sobre Mazón aumenta en el aniversario de la dana

La situación del presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, se torna cada vez más crítica a medida que se acerca el primer aniversario de la dana que causó 229 muertes. La presión social se intensifica tras las masivas manifestaciones del pasado sábado, mientras la sensación de soledad se hace palpable tanto dentro como fuera de su partido, el Partido Popular.

Desde Génova, la dirección nacional del partido ha comenzado a exigir respuestas. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, declaró que Mazón debe responder a todas las preguntas que se planteen en las comisiones de investigación del Congreso, el Senado y las Cortes Valencianas. La presión aumenta incluso desde aliados como Santiago Abascal, quien ha calificado a Mazón de «mentiroso».

Las revelaciones sobre la gestión de la emergencia

Recientes testimonios han arrojado luz sobre la gestión de la crisis, revelando que la jefa del servicio de Emergencias, Inmaculada Piles, confirmó que a las 18:34 horas del 29 de octubre de 2022, se advirtió desde la Delegación del Gobierno que era necesario enviar la alerta ES-Alert. Esta comunicación se produjo más de una hora y media antes de que se lanzara la alerta a la población, a las 20:11 horas.

Según el testimonio de Piles, tras recibir la advertencia, el Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) respondió que «lo estaban gestionando». A las 18:35 horas, ya existía un correo de Juan Ramón Cuevas, jefe de la unidad de análisis del riesgo de Emergencias, con una propuesta de redacción del mensaje de alerta.

El día de la tragedia, Mazón había estado en una comida con Maribel Vilaplana, que se prolongó durante casi cuatro horas. Sin embargo, su versión de que se dirigió directamente al Palau para trabajar tras esa reunión ha sido desmentida por los nuevos datos, lo que aumenta la presión sobre su gestión.

El futuro inmediato de Mazón en el Congreso

En los próximos días, Mazón deberá comparecer en el Congreso para ofrecer explicaciones sobre su actuación durante la crisis del año pasado. Por su parte, Vilaplana también comparecerá ante la jueza que instruye el caso. La gestión de la dana ha dejado a Mazón en una situación de gran cuestionamiento, tanto social como político, y sus intentos de esquivar a la prensa han sido evidentes.

El presidente ha manifestado su deseo de que, en este difícil aniversario, «todos sean capaces de abandonar la confrontación y las instituciones colaboren para no añadir un ápice más de dolor a quienes demandan acciones y no discusiones». Sin embargo, la realidad es que la presión sobre su figura no ha hecho más que crecer desde la tragedia, poniendo en entredicho su liderazgo en la Comunidad Valenciana.