El futbolista canario Roque Mesa ha compartido detalles sobre su experiencia en el Sevilla FC, revelando que la relación con el director deportivo Monchi fue complicada. En una entrevista con Offsiders, Mesa desveló que a pesar de haber sido uno de los jugadores mejor pagados de la plantilla, las presiones para que abandonara el club eran constantes.
Según la declaración de Mesa, su llegada al Sevilla fue inicialmente impulsada por Joaquín Caparrós, quien mostró interés en firmarlo tras una cesión. Sin embargo, el canario se encontró en una encrucijada contractual, ya que tenía un acuerdo vigente con el Swansea que le garantizaba un salario similar al que se le ofrecía en Nervión. «Le dije que, o me pagaban lo mismo, o me quedaba en Inglaterra», explicó.
La presión de Monchi
A pesar de sus deseos de permanecer en el club andaluz, Mesa sintió que Monchi no lo quería en el equipo. «Empezaron con las presiones de siempre, entrenando apartado y tal. Les dije que, o pagaban, o me quedaba», recordó. A pesar de las tensiones, el futbolista disfrutaba de jugar junto a compañeros como Éver Banega, Jesús Navas y Nolito, con quienes compartía una buena conexión en el campo.
Finalmente, la situación culminó en el último día del mercado de fichajes de su último año de contrato. «Les dije que o pagan, o me quedo un año allí y me voy libre. Pagaron», contó Mesa, quien firmó un nuevo contrato por tres años con el Real Valladolid y logró la rescisión con el Sevilla.
Reflexiones sobre su carrera
Roque Mesa ha expresado que, a pesar de las adversidades, disfrutó de su tiempo en el Sevilla y de la oportunidad de jugar al más alto nivel. Sin embargo, su experiencia en el Leganés durante una cesión no fue tan positiva, ya que consideró que era un equipo que «no jugaba a nada», lo que le dificultaba la motivación para entrenar. Ahora, el jugador se encuentra en busca de nuevas oportunidades en el mundo del fútbol, reflexionando sobre las lecciones aprendidas durante su trayectoria.
