La Conselleria de Salud de Baleares ha anunciado la creación de un proyecto piloto destinado a abordar las crisis de salud mental en un entorno «más humanizado». La consellera Manuela García presentó esta iniciativa este miércoles en el centro de Can Campaner, donde se busca ofrecer un espacio adecuado para las personas que atraviesan momentos de crisis.
La propuesta incluye la construcción de una sala de desescalada, cuyo objetivo principal es proporcionar un «espacio amable» donde los pacientes puedan sentirse «tranquilos, relajados y seguros». García explicó que esta medida no implicará un aumento en el número de profesionales asignados a esta sala, sino que pretende optimizar el uso de los recursos existentes.
Objetivo y diseño del proyecto
La directora general de Salud Mental, Carme Bosch, aclaró que aunque aún no se ha fijado una fecha de inicio, la iniciativa se llevará a cabo «en cuanto se pueda». El propósito es lograr una «mejora significativa» en la calidad asistencial, proporcionando un «espacio óptimo» que favorezca la recuperación de los pacientes ingresados por problemas de salud mental.
Este proyecto responde a la creciente necesidad de crear entornos que no solo prioricen el confort terapéutico, sino que también incorporen un diseño que facilite la recuperación. Se busca promover ambientes que ofrezcan atención basada en los derechos humanos, reconociendo la dignidad y autonomía de cada individuo.
El diseño de la sala se ha desarrollado a través de un proceso participativo, en el que han intervenido profesionales de la salud mental, pacientes y familiares. Esto ha permitido crear un entorno seguro que minimiza la necesidad de medidas restrictivas y promueve la calma. La sala incorporará elementos basados en la evidencia científica en neuroarquitectura y psicología ambiental, utilizando formas curvas y orgánicas que favorecen la sensación de seguridad.
Características de la sala de desescalada
Entre las características destacadas del diseño se encuentran el uso de materiales cálidos y colores naturales que inspiran calma, así como una iluminación adaptable a las necesidades terapéuticas. Se han previsto también proyecciones visuales y la conexión con elementos naturales para fomentar el bienestar.
Este enfoque integral garantiza un equilibrio entre seguridad y confort, con materiales resistentes, aislamiento acústico, climatización controlada y visibilidad entre pacientes y personal sanitario. De esta manera, la sala se convierte en un espacio protegido que potencia la autonomía y el respeto a la dignidad de las personas que lo utilizan.
La Conselleria de Salud de Baleares ha destacado que este modelo innovador podría marcar un antes y un después en la atención a la salud mental, apostando por un enfoque que prioriza el bienestar y la recuperación de los pacientes.
