El Aeropuerto Internacional John F. Kennedy de Nueva York ha suspendido temporalmente todas las operaciones de salida de aeronaves debido a la escasez de personal ocasionada por el cierre del Gobierno Federal de Estados Unidos. Esta interrupción, que se produjo el 31 de octubre de 2025, afectó los despegues durante aproximadamente una hora y media, generando importantes retrasos en el tráfico aéreo.
La Administración Federal de Aviación (FAA) tomó la decisión de suspender los despegues desde el JFK, lo que provocó que los vuelos con destino a Nueva York quedaran retenidos en sus aeropuertos de salida para evitar una mayor congestión. Según un comunicado de la Agencia de Gestión de Emergencias de la Ciudad de Nueva York (NYCEM), la falta de controladores aéreos ha llevado a que se limiten las llegadas al aeropuerto a solo 36 aviones por hora.
La situación no solo afecta al aeropuerto JFK, ya que otros aeropuertos de la zona metropolitana de Nueva York, como Newark y LaGuardia, también han experimentado retrasos. Es importante señalar que los problemas en el tráfico aéreo se han visto agravados por condiciones meteorológicas adversas, que han añadido complicaciones a la ya tensa situación provocada por el cierre gubernamental.
La crisis se extiende a otras ciudades, como Indianapolis y Boston, donde la escasez de personal también ha sido un factor determinante en la interrupción de las operaciones aéreas. Las autoridades han indicado que el cierre del Gobierno Federal se prolongará, al menos, hasta el 3 de noviembre, lo que podría tener consecuencias aún más severas para la red de transporte aéreo en el país.
La interrupción de los vuelos y los retrasos en las llegadas resaltan la vulnerabilidad del sistema de aviación estadounidense ante situaciones de inestabilidad política. La FAA ha indicado que están trabajando para mitigar el impacto de esta crisis, aunque el futuro inmediato del tráfico aéreo en Nueva York sigue siendo incierto.
