La patata, un superalimento que no debe faltar en tu dieta

La patata, un tubérculo cultivado por primera vez hace más de 8 000 años en el sur de Perú, ha sido objeto de controversia en el ámbito nutricional. Aunque llegó al continente europeo en 1537, su popularidad se ha visto empañada por la creencia de que es perjudicial para diets saludables. Sin embargo, un reciente estudio del Centro de Investigación Biomédica de Pennington en Louisiana (Estados Unidos) ha desmentido esta idea, mostrando que la patata puede ser un aliado en la pérdida de peso y el control de la glucosa en sangre.

Beneficios nutricionales de la patata

La Fundación Española de Nutrición (FEN) destaca que la patata es un alimento básico y fuente de nutrientes, especialmente rica en vitamina C. Este nutriente es vital, aunque parte de él puede perderse durante la cocción. Para maximizar su contenido, se recomienda cocinarlas al vapor o al horno, envueltas en papel de aluminio. Por cada 100 gramos, la patata proporciona 88 calorías, lo que la convierte en un alimento no especialmente calórico si se consume en su forma natural.

Además de la vitamina C, la patata aporta minerales como el potasio, esencial para el funcionamiento normal del sistema nervioso y muscular. Según el estudio liderado por Candida Rebello, que analizó a 36 participantes con sobrepeso, obesidad o resistencia a la insulina, las patatas no sólo no afectan negativamente los niveles de glucosa en sangre, sino que también pueden ayudar en la pérdida de peso.

Un estudio que cambia la percepción

El estudio, publicado en el Journal of Medicinal Food, incluyó una dieta controlada que incorporó carne, pescado, verduras, frutas y patatas. Los resultados fueron sorprendentes: “Demostramos que, contrariamente a la creencia común, las patatas no tienen un impacto negativo en los niveles de glucosa en la sangre”, afirma Rebello. Los participantes, además, reportaron haber perdido peso y sentirse saciados más rápidamente.

El método de incluir las patatas en la dieta fue crucial. Se hirvieron con piel y se refrigeraron entre 12 y 24 horas, lo que ayudó a maximizar su contenido de fibra, que es de 2 gramos por cada 100 gramos. Este alto contenido en hidratos de carbono complejos las convierte en uno de los alimentos más saciantes, permitiendo que se ingiera menos cantidad sin pasar hambre.

En términos económicos, la patata es un alimento accesible que puede ser incluido en una dieta equilibrada. La FEN enfatiza que, para mantener un peso adecuado, es recomendable consumirla hervida y sin pelar, ya que la mayor parte de la vitamina C se encuentra en la piel. Además, su consumo ayuda a regular los niveles de glucosa en sangre y favorece la pérdida de peso en personas con resistencia a la insulina.

Es importante diferenciar las propiedades nutricionales de la patata de aquellas de las patatas fritas comerciales, que suelen contener alta cantidad de sal y grasas. Para quienes decidan consumirlas fritas, se recomienda optar por aceites saludables, como el de oliva o de semillas, debido a su contenido en ácidos grasos insaturados.

En conclusión, la patata no debe ser excluida de una dieta saludable. Su versatilidad y beneficios nutricionales la convierten en un alimento que puede contribuir positivamente a nuestra salud, siempre que se consuma de manera adecuada.