Este martes por la mañana, los Mossos d’Esquadra han llevado a cabo el desalojo del antiguo cuartel de la Guardia Civil en Sabadell, cumpliendo con una orden judicial. La operación se inició a las siete de la mañana y, en el momento de la intervención, había alrededor de quince personas en el interior del edificio.
Este desalojo se produjo tras la entrega, el lunes de la semana pasada, de una orden de desalojo emitida por el Juzgado de Instrucción número 3 de la ciudad, que otorgó un plazo de 48 horas a los ocupantes para abandonar el lugar. El Ayuntamiento de Sabadell había advertido previamente sobre el riesgo de derrumbe del complejo, que es propiedad del Estado, lo que motivó la intervención judicial.
Situación de los ocupantes
Según han informado fuentes municipales, las dos familias con menores que residían en el cuartel ya habían sido realojadas en una pensión en Terrassa debido a su situación de vulnerabilidad, mientras se busca una alternativa habitacional más permanente. Para el resto de los ocupantes, se han ofrecido recursos de alojamiento en pisos también ubicados en Terrassa, en colaboración con entidades sociales.
Sin embargo, algunos colectivos de apoyo a los ocupantes han denunciado que varias personas se han visto obligadas a abandonar el alojamiento temporal y han terminado instalándose en un espacio sin resguardo contra el frío en un parque frente al hospital Parc Taulí. Desde el consistorio han señalado que, debido a la fluctuación de las personas que entran y salen, es difícil determinar si los que quedaban eran nuevos o ya habían sido identificados anteriormente.
Reacciones y críticas al desalojo
El gobierno local ha afirmado que trabaja «en función de los recursos disponibles», teniendo en cuenta que no todos los ocupantes cumplen los criterios necesarios para acceder a los planes de trabajo que ofrece los servicios sociales. Desde los colectivos de apoyo, se ha criticado la decisión del Ayuntamiento de desalojar a las personas que vivían en el cuartel, que en su momento llegaron a ser unas 40.
Isidre Soler, portavoz de Entesa per Sabadell, ha lamentado la falta de sensibilidad humanitaria por parte del gobierno municipal. Según Soler, aunque los edificios se encuentran en mal estado, no existe un riesgo de derrumbe, un argumento que ha sido utilizado por el Ayuntamiento para justificar el desalojo. “Los informes técnicos del consistorio reflejan que están en buen estado estructural», ha añadido.
Asimismo, Soler ha recordado que hace 25 años que en estos pisos no viven guardias civiles, lo que ha dado tiempo suficiente para rehabilitar el espacio y destinarlo a vivienda social.
