Girona contrata a cuatro educadores ambientales para mejorar el reciclaje

El Ayuntamiento de Girona ha incorporado a cuatro educadores ambientales con el objetivo de mejorar la gestión de residuos y fomentar el reciclaje en la ciudad. Estos profesionales comenzarán su labor esta semana en el barrio de Santa Eugènia y se desplazarán a otras zonas donde se han identificado problemas relacionados con el uso de los contenedores inteligentes.

Funciones y objetivos de los educadores ambientales

Según ha explicado el concejal de Acción Climática, Sergi Cot, la función de estos educadores será “salir a la calle” y actuar como “figuras cercanas que puedan resolver dudas” sobre el uso de las tarjetas y los contenedores inteligentes. Aunque no cuentan con capacidad sancionadora, podrán informar al Ayuntamiento sobre comportamientos incívicos que detecten en el ejercicio de su labor. Con esta iniciativa, el consistorio busca fomentar hábitos sostenibles y disuadir actitudes que perjudiquen el entorno urbano.

Los educadores ambientales trabajarán en dos turnos: dos por la mañana y dos por la tarde. Su intervención se centrará en aquellas áreas de la ciudad donde se han registrado más incidencias relacionadas con el reciclaje. En este sentido, Cot ha subrayado la importancia de su presencia, ya que “ayudarán a los vecinos que tienen dificultades para adaptarse al nuevo sistema de recogida selectiva”.

Compromiso con la sostenibilidad y la educación ambiental

El Ayuntamiento prevé que estos educadores estén operativos, al menos, hasta la próxima primavera de 2024, coincidiendo con una nueva fase de modificación del contrato de gestión de residuos, que incluirá la implantación de contenedores cerrados. Dichos contenedores permitirán la disposición de todas las fracciones de residuos cada día, lo que facilitará la transición y asegurará que la ciudadanía conozca su funcionamiento.

Aunque estos profesionales no pueden sancionar, su presencia en las calles tiene un efecto disuasorio ante comportamientos incívicos, como el vertido de residuos fuera de los contenedores. Además, se suman a otros educadores que ya trabajan en las deixalleries móviles de la ciudad. Cot no descarta aumentar el número de educadores si los resultados de esta iniciativa son positivos.

Con la incorporación de estos educadores ambientales, el Ayuntamiento de Girona refuerza su compromiso con una gestión de residuos más eficiente, responsable y participativa, buscando no solo mejorar las cifras de reciclaje, sino también incrementar la conciencia ciudadana sobre la sostenibilidad y el respeto por el entorno.