El BNG critica la reforma de Atención Primaria de la Xunta

La diputada del BNG en el área de sanidad, Iria Carreira, ha rechazado vehementemente las propuestas presentadas por la Xunta de Galicia en relación con la reforma de la Atención Primaria (AP), argumentando que estas medidas consolidan su desmantelamiento. En un audio difundido a los medios este domingo, Carreira ha afirmado que el Partido Popular plantea una reforma que, en sus palabras, «consolida por la vía de los hechos su deterioro y, además, hace saltar por los aires, definitivamente, este nivel asistencial».

Críticas a la reforma y sus consecuencias

La diputada ha señalado que entre las medidas propuestas se encuentra la reconversión de plazas vacantes en la categoría de facultativo especialista de Atención Primaria (FEAP), que impone la obligación de realizar un mínimo de dos guardias al mes en los Puntos de Atención Continuada (PAC). Esta exigencia ha generado críticas por parte de los sindicatos, que advierten sobre el impacto negativo en las condiciones laborales del personal sanitario.

Carreira ha subrayado que esta reforma «elimina la posibilidad de que haya personal propio» tanto en los PAC como en los centros de salud, lo que, según ella, deteriora profundamente las condiciones de trabajo al introducir la obligatoriedad de hacer guardias. Este enfoque, a juicio del BNG, no solo afecta a los profesionales de la salud, sino que también pone en riesgo la calidad de atención a los ciudadanos.

Propuestas del BNG y apoyo a la huelga

Ante esta situación, el BNG propone blindar por ley que la Atención Primaria reciba el 25 % del presupuesto total de la Consellería de Sanidade. Además, el partido aboga por potenciar nuevas categorías profesionales, como la de psicología clínica, para mejorar la atención y los servicios ofrecidos a la población.

Asimismo, Carreira ha manifestado el apoyo de su formación a la convocatoria de huelga programada para el próximo 26 de noviembre, impulsada por los sindicatos con representación en la mesa sectorial, que incluyen a CIG-Salud, CC.OO., UGT y SPIF. Esta movilización es vista como una respuesta a las políticas de la Xunta que, según el BNG, están deteriorando gravemente la sanidad pública en Galicia.