La reina Letizia ha comenzado su viaje de Estado a China con un estilo que ha captado todas las miradas en Chengdú. En su primer día, ha presidido dos actos significativos: un homenaje al poeta Antonio Machado en el memorial de la escritora Xue Tao y un almuerzo ofrecido por las autoridades de Sichuan.
Para estas ocasiones, Doña Letizia ha elegido un vestido de tweed en un vibrante tono rosa fucsia, que ha combinado con accesorios en negro y pendientes coloridos. Este vestido, que cuenta con mangas francesas y un escote redondo, se destaca por su decoración de flecos dobles en la cintura y en los puños, aportando textura y movimiento a la prenda.
Un diseño que marca la elegancia
El vestido fue estrenado por la Reina en octubre del año pasado durante las audiencias previas a la entrega de los Premios Princesa de Asturias. Un año después, ha decidido rescatarlo para estas actividades en China. A pesar de que ha pasado un tiempo desde su debut, aún no se ha confirmado la autoría del diseño. Sin embargo, por su acabado impecable y su silueta estructurada, se sospecha que podría ser obra de su modista privada, ya que coincide con los patrones de confección a medida que la Reina suele lucir.
Para complementar su estilismo, Doña Letizia ha optado por un abrigo negro, un básico elegante que añade sobriedad al conjunto. Los zapatos de tacón bajo son de la firma española Magrit, habitual en su vestidor, y el bolso es de Carolina Herrera, modelo Victoria Insignia, que destaca por su discreta sofisticación y ha sido uno de sus favoritos en apariciones institucionales.
Detalles que marcan la diferencia
En cuanto a las joyas, la Reina ha elegido unos pendientes de la firma española Dime Que Me Quieres, elaborados con piedras en tonos rosas, verdes, naranjas y lilas. Lamentablemente, esta firma ha cerrado, por lo que ya no están disponibles. No podía faltar su anillo de Coreterno, que completa su look.
El resultado es un estilismo equilibrado: formal, pero con un guiño colorista ideal para su primer día en Chengdú, un día marcado por la cultura y la cooperación entre España y China. La elección de los colores y la combinación de texturas reflejan la elegancia y el carácter de la Reina, consolidando su imagen como un referente de la moda española en el ámbito internacional.
