El debut del robot AIDOL en Moscú culmina en un tropiezo viral

La presentación del primer robot antropomórfico con inteligencia artificial en Rusia, llamado AIDOL, terminó de forma inesperada cuando el robot perdió el equilibrio y cayó al suelo durante su demostración en el Yarovit Hall de Moscú el 13 de noviembre de 2025. Este incidente dejó a los asistentes atónitos, ya que el objetivo del evento era mostrar al mundo los avances de la ingeniería rusa en el campo de la robótica.

AIDOL, que subió al escenario acompañado por dos personas, intentó saludar al público, pero se tambaleó y cayó, lo que obligó al personal a cubrirlo con una tela negra y retirarlo del recinto. Según la empresa responsable del desarrollo del robot, la caída se debió a «problemas de calibración», ya que el proyecto aún se encuentra en fase de pruebas. El director general de la compañía, Vladimir Vitukhin, comentó: «Espero que este error sirva de lección».

La New Technology Coalition había informado previamente a la agencia TASS que AIDOL puede comunicarse de manera significativa y personalizada, mostrando emociones, lo que se considera un «elemento diferenciador clave» frente a otras soluciones globales. Equipado con un «rostro» y brazos flexibles impulsados por 19 servomotores, el robot es capaz de expresar al menos 12 emociones básicas y cientos de microexpresiones, lo que le permite interactuar de forma más natural con los humanos.

Un competidor en la carrera de la robótica

El lanzamiento de AIDOL se produce en un contexto de creciente competencia en el ámbito de la robótica, con el gigante chino Xpeng Motors presentando recientemente su robot humanoide IRON durante el AI Day en Guangzhou. Este robot cuenta con una estructura interna inspirada en el cuerpo humano y la posibilidad de personalización en cuanto a apariencia. He Xiaopeng, presidente y consejero delegado de Xpeng, destacó que en el futuro los usuarios podrán elegir el sexo, la longitud del cabello o la vestimenta de su robot.

A pesar del tropiezo de AIDOL, los desarrolladores han afirmado que el robot tiene potenciales aplicaciones industriales y de servicio en sectores como la fabricación y la logística, así como en espacios públicos como aeropuertos y bancos. La batería de AIDOL, que cuenta con una capacidad de 2100 kilovar-hora, permite un funcionamiento ininterrumpido de hasta seis horas.

Vitukhin también subrayó que el prototipo actual contiene un 77 % de componentes de fabricación rusa y que tienen planes para aumentar este porcentaje al 93 % al iniciar la producción en serie. Además, la piel de silicona del robot, con distintos grados de rugosidad, está diseñada para transmitir matices emocionales, lo que contribuye a su capacidad de interacción.

El lanzamiento de AIDOL, aunque marcado por este incidente, refleja el deseo de Rusia de posicionarse en el competitivo mundo de la robótica y la inteligencia artificial, donde Estados Unidos y China dominan el panorama actual. La industria espera que este proyecto sirva como un paso hacia adelante en la creación de robots más avanzados y funcionales que puedan integrar la vida cotidiana de las personas en el futuro.