Scott Galloway alerta sobre el colapso inminente de OpenAI

Scott Galloway, autor y profesor de la Universidad de Nueva York, ha emitido una grave advertencia sobre el futuro de OpenAI, sugiriendo que un posible colapso de la empresa podría tener consecuencias devastadoras para el mercado global. En su pódcast Prof G Markets, Galloway destacó la fragilidad del actual ecosistema financiero, que ha llegado a depender enormemente de la inteligencia artificial (IA).

Desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, las acciones relacionadas con la IA han representado alrededor del 80 % de las ganancias totales del mercado. Galloway, junto a su coanfitrión Ed Elson, mencionó «señales de alerta» que evidencian la inestabilidad de OpenAI, a pesar de que la empresa genera unos 13 000 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales. El problema radica en que su gasto supera más del doble esa cantidad.

El futuro incierto de OpenAI y su oferta pública inicial

Galloway anticipa que OpenAI podría solicitar una oferta pública inicial (IPO) en torno a 2026. En este contexto, el director ejecutivo Sam Altman no podrá aconsejar a los inversores en una llamada de resultados que «vendan sus acciones», haciendo referencia a un reciente comentario de Altman dirigido a Brad Gerstner, quien cuestionó el plan de gasto de 1,4 billones de dólares de OpenAI.

El profesor también mencionó que las conversaciones sobre un posible rescate con fondos de los contribuyentes de EE. UU. son una clara indicación de que la empresa carece de una estrategia de financiación sostenible. Según Galloway, esto podría marcar el inicio del fin de la burbuja de la IA. Advirtió que, si la percepción de OpenAI se desploma, la consiguiente caída del mercado podría ser excepcionalmente severa, afirmando: «Va a ser feo… no habrá dónde esconderse».

Confusión y estrategias de financiación en OpenAI

Recientemente, un comentario de la directora financiera de OpenAI, Sarah Friar, generó confusión sobre la estrategia financiera de la empresa, lo que condujo a especulaciones sobre la posibilidad de un rescate federal. Sin embargo, Altman desmintió rápidamente esos rumores, asegurando que OpenAI no busca ni desea ninguna garantía gubernamental que la proteja del fracaso.

Altman también defendió la inversión de 1,4 billones de dólares en infraestructura de la compañía, enfatizando que OpenAI está generando más ingresos de lo que indican los 13 000 millones de dólares anuales que se citan comúnmente. La empresa planea lanzar productos de IA personalizados para gobiernos y empresas, así como nuevas herramientas de compra y fuentes de ingresos a través de su servicio de vídeo Sora y sus agentes de IA. Además, explora nuevas vías de financiación mediante deuda para ampliar su infraestructura y posiblemente proporcionar potencia informática a través de su proyecto de centro de datos Stargate.

La preocupación sobre la burbuja de la IA ha aumentado, especialmente tras una pérdida de 1 billón de dólares en la capitalización bursátil de las «Siete Magníficas», siendo la mitad de esta cifra atribuida a Nvidia Corp. (NASDAQ:NVDA). Aunque analistas como Jim Cramer de CNBC advierten que el alto gasto de OpenAI podría poner a prueba incluso a los inversores más optimistas, otros analistas de Goldman Sachs sostienen que es prematuro comparar el auge actual con el estallido de la burbuja puntocom, argumentando que el mercado actual se asemeja más a las primeras etapas del boom tecnológico de los años noventa.

En conclusión, la situación de OpenAI es un reflejo de las tensiones existentes en el mercado tecnológico actual y plantea serias dudas sobre su futuro. La atención de inversores y analistas está centrada en cómo la empresa manejará su financiación y su estrategia en un entorno cada vez más desafiante.