Sole se despide del Viveiro tras 36 años de historia en Versalles

Soledad González Tribiño, conocida como Sole, y su esposo Rogelio López Álvarez, se despidieron el pasado 15 de octubre de 2023 del Viveiro, el último bar que ha permanecido bajo la misma propiedad en Versalles durante más de tres décadas. Este emblemático establecimiento ha sido testigo de la evolución del barrio desde finales de los años ochenta, convirtiéndose en un punto de encuentro para vecinos y amigos, quienes se han vuelto más que simples clientes a lo largo de los años.

A lo largo de su historia, el Viveiro ha enfrentado numerosos cambios, mientras otros bares como el Versalles, la LDIII y el París han cerrado o cambiado de dueño. Sole y Rogelio recordaron los días en que el bar abría a las cinco de la mañana, un servicio esencial para un barrio que vibraba con la llegada de trabajadores y el bullicio de la vida nocturna. Rogelio, responsable de esas primeras horas, comentaba que “la caja del día quedaba prácticamente hecha” antes de comenzar su jornada como decorador.

Recuerdos y Celebraciones

Con la llegada de la despedida, Sole y Rogelio han revivido momentos entrañables, como la celebración de las elecciones ganadas por el socialista Felipe González. También evocaron las escenas de niños jugando en la plaza adyacente al bar, donde sus propios hijos disfrutaron de su infancia. Ahora, esos pequeños son adultos con sus propias familias, pero muchos aún conservan recuerdos del Viveiro en su memoria infantil.

El bar ha sido un refugio para muchos, escuchando confesiones y ofreciendo consejos mientras se servían cafés, vinos y los famosos ‘cubalibres’. Este estrecho vínculo con la comunidad fue celebrado el día de la despedida con una barra libre que se extendió hasta agotar las existencias. Sole también destacó su apreciada tortilla, un plato que muchos en Versalles echarán de menos.

Un nuevo capítulo para el Viveiro

A pesar de cerrar sus puertas temporalmente, Sole tiene la esperanza de que el nuevo gestor mantenga la esencia del Viveiro. Con otros establecimientos en la ciudad, este será el tercero en Versalles, y Sole confía en que sus clientes puedan continuar disfrutando de la tranquilidad que el local ha ofrecido durante tantos años. “Siempre hemos tenido buenos clientes y hemos logrado sortear las crisis”, afirmó Sole, recordando las dificultades que enfrentaron, incluida la multa recibida durante la pandemia de coronavirus.

La historia del Viveiro llega a su fin, pero el legado de Sole y Rogelio perdurará en la memoria de aquellos que encontraron un hogar en su bar, un lugar donde la amistad y la comunidad siempre fueron la prioridad.